UNICEF considera que los líderes mundiales tienen que dar prioridad a los niños de Siria en la cumbre del G7

Publicado 24/08/2019 3:29:42CET
Un niño camina por Kafr Batna, en Ghuta Oriental
Un niño camina por Kafr Batna, en Ghuta Oriental - REUTERS / OMAR SANADIKI - Archivo

MADRID, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, espera que los líderes mundiales den prioridad a los niños de Siria en la reunión de jefes de Gobierno y de Estado de los países que conforman el G7 que se celebra este fin de semana en la ciudad de Biarritz.

"Deseo sinceramente que la protección y bienestar de los niños de Siria sean los protagonistas de las conversaciones de los líderes mundiales reunidos este fin de semana en la Cumbre del G7", ha afirmado Fore.

En este sentido UNICEF ha alertado sobre el aumento de la violencia en el noroeste de Siria, concretamente en Idlib, Alepo y Hama.

Por otra parte, ha informado de que desde comienzos de 2019, al menos 419 niños han sido asesinados o han resultado heridos, y unos 169 han sido reclutados para combatir.

Solo en el noroeste se han producido más de 73 ataques contra instalaciones educativas, 49 contra instalaciones sanitarias y 29 contra estaciones de agua, que afectaron al suministro de más de 610.000 personas. Entre las instalaciones dañadas hay varias infraestructuras de UNICEF.

Aún así, Naciones Unidas cree que es muy probable que las cifras reales sean mucho más altas. Además, temen que la violencia en Idlib podría intensificarse, algo que seguramente causaría más víctimas civiles e infantiles, así como una gran población desplazada.

Por último, UNICEF ha reiterado el llamamiento del secretario general para que se cumpla el Memorándum de Entendimiento sobre Idlib firmado en septiembre de 2018 y ha instado a todas las partes en conflicto y a quienes tienen influencia sobre ellas -incluyendo los líderes del G7- a proteger a los niños en Siria.

"Cuando el conflicto vive su noveno año, es fundamental que todos los niños afectados por esta guerra -sean sirios o niños de combatientes extranjeros- estén a salvo, y que se cumplan sus derechos", ha concluido Fore.

El 2 de agosto entró en vigor un alto el fuego en Idlib, siempre que Turquía, presente en la zona, cumpliera con sus obligaciones en virtud del acuerdo ruso-turco alcanzado en septiembre de 2018 en Sochi, que estipula sobre todo la retirada de armas pesadas y medianas a 20 kilómetros de la zona desmilitarizada.

Tres días después, el Ejército reanudó las operaciones debido a que varios grupos armados aprovecharon la tregua para atacar las posiciones de las tropas sirias en el norte de la provincia de Hama y abrieron fuego contra varios poblados en la zona.

En virtud de sus acuerdos con Rusia, Turquía tiene fuerzas desplegadas en una decena de puestos militares en Idlib. Los últimos avances del Ejército sirio han puesto a las tropas turcas en la línea de fuego y amenazan las esperanzas de Ankara de evitar una nueva oleada de refugiados en sus fronteras.

Decenas de miles de personas han huido hacia la frontera turca en los últimos días, ante la intensificación de los ataques terrestres y aéreos en zonas de Idlib y Hama, en el noroeste de Siria, el último gran bastión de los rebeldes.

En la gobernación de Idlib, desde 2015, se encuentran más de una docena de diferentes grupos armados, la mayoría de ellos son la alianza de grupos rebeldes proturcos del Frente de Liberación Nacional y el grupo terrorista conocido como el antiguo Frente al Nusra.

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