GAZA 18 Dic. (Reuters/EP) -
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA) ha solicitado 95 millones de dólares (casi 70 millones de euros) para ayudar a los gazacíes, además de advertir de que durante el próximo año cerca de un millón de personas necesitará asistencia alimentaria en la Franja de Gaza.
En la actualidad alrededor de 813.000 refugiados palestinos reciben ayuda de la UNRWA para cubrir sus necesidades alimentarias, pero la organización ha estimado que esta cifra se incrementará de un 10 a un 20 por ciento el año que viene.
El principal motivo de este aumento es el cierre por parte de las autoridades egipcias de los túneles de contrabando situados en su frontera, un enclave que en los últimos meses ha dejado a miles de personas sin empleo y ha paralizado los proyectos en construcción.
La red de túneles supone un sustento vital para los gazacíes, porque permite introducir material y alimentos --cerca de un 30 por ciento-- en el enclave palestino, que sufre un bloqueo por parte de Israel desde hace más de siete años.
El director de operaciones de la UNRWA en Gaza, Robert Turner, ha indicado que debido a este futuro aumento de personas necesitadas de ayuda, la agencia necesitará una mayor cantidad de donaciones por parte de la comunidad internacional.
"Sólo para la comida del año que viene, estamos solicitando 95 millones de dólares (casi 70 millones de euros), pero esa es toda nuestra expectativa de ingresos, por lo que necesitamos hacer mucha promoción ante los donantes", ha afirmado Turner.
Según cifras de Naciones Unidas, al menos el 80 por ciento de los 1,8 millones de habitantes de la Franja de Gaza necesitan recibir asistencia, teniendo en cuenta que el desempleo de la zona ha alcanzado el 30 por ciento, un dato que podría alcanzar hasta el 38 por ciento según varios economistas.
MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN
Turner ha indicado que la decisión del Gobierno de Israel de la semana pasada de levantar la prohibición de la importación de materiales de construcción para proyectos de Naciones Unidas en la zona ha permitido retomar el trabajo de cinco de los 20 trabajos que están actualmente en curso.
El director de operaciones de la UNRWA ha calificado el levantamiento de "buen comienzo" aunque ha precisado que los 67 proyectos de Naciones Unidas sólo podrán realizarse cuando Israel permita la entrada de más materiales de construcción en Gaza.
Las autoridades israelíes impusieron la prohibición después de descubrir el pasado mes de octubre un túnel de unos 2,5 kilómetros de largo, que se iba a utilizar según el Ejecutivo por milicianos para atentar contra Israel.
De hecho, el ministro de Defensa israelí, Moshe Yaalon, criticó que alrededor de 700 toneladas empleadas para construir el túnel que generó la prohibición de importaciones podrían haber sido utilizadas para levantar casas.
"Podrían haber usado el cemento para construir casas o escuelas. Cualquier persona que elija construir un túnel de ataque aparentemente no puede tener confianza para recibir cemento", aseguró el ministro.