Actualizado 06/06/2007 22:46 CET

Uribe viaja a Washington para buscar apoyo en la aprobación del TLC y en el Plan Colombia

BOGOTÁ, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, viajó hoy a Washington para continuar con las negociaciones con las que intenta ratificar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y mantener el apoyo financiero para seguir desarrollando el Plan Colombia contra los grupos armados y el narcotráfico.

Este es el segundo viaje de Uribe a Estados Unidos en menos de mes y medio, en los que siempre ha mantenido su intención de conseguir más respaldo de este país en estos dos puntos "claves". Su cita en el Congreso será lo primordial en esta visita, pues Colombia ha reconocido la "dureza" por parte de los legisladores para aprobar el TLC con este país tras salir a la luz pública el escándalo de los políticos relacionados con los paramilitares.

El congresista demócrata a la Cámara de Representantes por Nueva York, Gregory Meeks, quien estuvo la semana pasada en Bogotá, destacó que hay que asegurar "desde el punto de vista social, la atracción a otros negocios y crear empleos (...) son puntos que hay que incluir en los textos del Tratado. El acuerdo de libre comercio con Colombia todavía está muy en el aire".

Por otro lado, Uribe deberá bregar por conseguir más respaldo financiero por parte del Gobierno de George W. Bush tras reducir en más de un 30 por ciento la ayuda militar y policial para este país, y la ayuda que brindaba en la fumigación de plantaciones ilegales de coca.

Esta decisión fue tomada ayer en el inicio del proceso de apropiación que realizó el subcomité de Apropiaciones para las Operaciones Extranjeras de la Cámara de Representantes norteamericana, y los resultados son, en parte, consecuencia del "vuelco" que dio el Partido Demócrata al Plan Colombia, informó el diario 'El Tiempo'.

En la nueva partida presupuestaria para Colombia --según las cifras preliminares--, Estados Unidos reduce en un 10 por ciento los fondos que Bush había solicitado para esta nación dejando el monto en 527 millones de dólares (390 millones de euros). Sin embargo, según informa la prensa, el ex presidente de la Cámara, Dennis Hastert, logró impedir que el recorte fuese de un 50 por ciento, tal como lo planteaban los demócratas.

El presupuesto en esta ocasión quedó configurado de una forma diferente a la de los años anteriores, porque se dedicará un 55 por ciento a los programas militares y un 45 por ciento a todo lo referente al desarrollo social. En períodos anteriores la relación era 76 por ciento para las actividades militares y 24 por ciento para los proyectos sociales.

A este respecto, la presidenta del subcomité, Nita Lowey, expresó que "nunca" le "ha gustado" el Plan Colombia, pero asegura que tras estos cambios "podemos decir con satisfacción que se ha restituido el balance entre su parte dura y su parte suave", y aseguró que gran parte de los recursos para los temas sociales irán para el fortalecimiento y entrenamiento de la Fiscalía colombiana.