YUBA, 29 Dic. (Reuters/EP) -
El Ejército sursudanés ha acusado a los militares sublevados de recurrir al conocido como Ejército Blanco, una organización paramilitar formada por 25.000 guerreros de la etnia nuer cuya principal característica es que se pintan de blanco el cuerpo con ceniza hecha con excrementos de vacuno quemados para ahuyentar a los insectos.
El portavoz del Ejército sursudanés, Philip Aguer, ha asegurado que el Ejército Blanco nuer marcha ya hacia la ciudad de Bor, tomada el martes por los militares leales al presidente sursudanés, Salva Kiir, tras unos días en poder de los militares sublevados, afines al exvicepresidente Riek Machar.
"Estamos preparados para enfrentarnos a ellos", ha asegurado Aguer en declaraciones telefónicas a Reuters desde Yuba, a unos 190 kilómetros al sur de Bor. Aguer estima que los primeros combates entre los militares y el Ejército Blanco se producirán este lunes y testigos presenciales han informado de que los habitantes de Bor huyen ya de la ciudad ante el inminente estallido de violencia.
"Tenemos mucho miedo", ha reconocido Juuk Mading, padre de familia que huye con sus cuatro hijos de Bor y espera poder cruzar el Nilo Blanco para entrar en uno de los estados vecinos.
En cualquier caso, el ministro de Defensa, Kuol Manyang Juuk, ha explicado en declaraciones a Reuters que los políticos de Yuba se han puesto en contacto con los miembros del Ejército Blanco para asegurarles que no se trata de un conflicto étnico y convencerles así de que abandonen su marcha sobre Bor.
El Ejército sursudanés ha informado además de que los sublevados están movilizando a los jóvenes y armando a civiles para recuperar la ciudad de Malakal, capital del estado de Nilo Superior tomada por los leales a Kiir el viernes. Un portavoz de la Misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS), Joe Contreras, ha advertido en declaraciones a la BBC que el Ejército Blanco es una "baza" cuya utilización podría provocar una escalada del conflicto.
La violencia estalló el pasado 15 de diciembre, cuando militares seguidores de Machar, de etnia nuer, se sublevaron contra el Gobierno del presidente Salva Kiir, de etnia dinka, y se ha saldado ya con al menos un millar de muertos. Kiir destituyó a Machar en julio y le acusa de intentar un golpe de Estado, mientras que éste asegura que Kiir está acabando con todos sus rivales políticos.
El pasdo viernes Kiir ofreció una tregua a los rebeldes y la liberación de ocho de los 11 dirigentes políticos detenidos por su presunta implicación en el golpe de Estado, pero los sublevados no han contestado a esta oferta.