El 69,2% de los delitos por exceso de velocidad en Santa Cruz de Tenerife se producen en la vía de San Andrés

Actualizado 14/11/2008 19:36:06 CET

La Policía Local sorprende a otros dos conductores circulando en esa zona a 134 y 126 kilómetros por hora, respectivamente

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los datos recogidos por el servicio de Radar del Grupo de Atestados de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife demuestra que, en el tramo comprendido entre la avenida de la Constitución, avenida de Anaga y autovía de San Andrés, se concentran casi el 70 por ciento de los delitos por exceso de velocidad que se han detectado en el municipio durante todo el 2008.

Un comunicado enviado por el Ayuntamiento especifica que el punto de control ubicado a la altura de la Casa del Mar, donde la velocidad está limitada a 50 kilómetros por hora, es donde se producen casi la mitad de estas infracciones.

El servicio de Radar se instala en distintos lugares del municipio donde hay constancia de que los conductores infringen los límites de velocidad establecidos, se ha aclarado en la nota. Además de los diversos puntos de control que se instalan en el frente litoral de la ciudad, también se vigilan especialmente algunas avenidas de la parte alta de la ciudad en zonas como Los Majuelos y la Carretera General del Sur.

De los datos estadísticos se extrae que allí se producen un 23 por ciento de los delitos por exceso de velocidad. Lógicamente, también se controlan con el radar otros muchos lugares del municipio, pero la incidencia es mucho menor, no llegando al ocho por ciento restante.

En estos días se han producido dos imputaciones de delitos contra la Seguridad Vial por circular con exceso de velocidad. En ambos casos se trata de dos conductores jóvenes que fueron sorprendidos por el radar instalado cerca de la Casa del Mar, en dirección hacia el pueblo de San Andrés.

Uno de los conductores circulaba a 134 kilómetros por hora en esa vía, que está limitada a una velocidad de 50 kilómetros por hora. Se trata de A.P.V., que rebasaba, según los datos registrados en el cinemómetro de la Policía Local, en 84 kilómetros por hora la máxima permitida.

En aplicación del artículo 379.1 del Código penal se le imputó un delito contra la Seguridad Vial. Además, y aunque esta circunstancia no es obligatoria, fue interceptado por un patrulla de la Policía Local poco después y trasladado a las dependencias policiales. El joven, de 22 años de edad, conducía un Renault 19, de color blanco.

El otro imputado fue N.P.R., de 23 años de edad, que fue sorprendido en el mismo punto circulando a 126 kilómetro por hora, rebasando en 76 la velocidad máxima permitida en esa vía urbana. También le fue imputado el mismo delito que al anterior conductor. Este joven iba al volante de un Seat Ibiza de color gris. Ambos fueron sorprendidos durante la madrugada.