Una actuación rápida y efectiva, clave ante un atragantamiento

Publicado 19/12/2015 11:57:41CET
Maniobra de Heimlich
CEDIDA

   SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Una actuación rápida y efectiva en caso de que una persona sufra un atragantamiento puede evitar que una situación que se produce con frecuencia pueda generar una emergencia vital.

   Así lo ha afirmado el Servicio de Urgencias Canario (SUC), que ante la llegada de las celebraciones navideñas quiere recordar qué hay que hacer en estos casos hasta la llegada del personal sanitario.

   En primer lugar, el SUC considera importante conocer lo que no hay que hacer, como por ejemplo, dar de beber o comer al afectado ya que ambas acciones pueden empeorar la situación en lugar de mejorarla.

   Cuando alguien está comiendo y se atraganta, normalmente presenta dificultad para respirar, no puede hablar y se comunica mediante gestos.

   En ese momento, según aconseja el SUC, es importante mantener la calma y animar al afectado a que tosa con fuerza para intentar acabar con la obstrucción de la vía aérea.

   Si realizando esta acción repetidamente no consigue recuperar el aliento, se debe alertar de inmediato al 1-1-2 para solicitar asistencia sanitaria.

   El segundo paso a realizar consistiría en situarnos a un lado y ligeramente por detrás del afectado, sostener su tórax con una mano e inclinarla hacia delante para a continuación darle cinco golpes en la espalda, entre los omoplatos y con el talón de la mano, comprobando después de cada golpe si el cuerpo extraño ha sido expulsado para no continuar realizando esta acción innecesariamente.

   Si no se ha resuelto la situación, pondremos en práctica la maniobra de Heimlich. Para realizarla, la persona que presta ayuda debe situarse detrás del afectado y abrazarlo colocando el puño de una mano con el pulgar hacia fuera en el punto medio entre el ombligo y la boca del estómago, poniendo encima la otra mano.

   A continuación, procederá a inclinar al afectado hacia delante y realizar cinco compresiones hacia dentro y hacia arriba, con la fuerza suficiente para levantarlo del suelo, hasta conseguir la desobstrucción.

   Si tras practicar estas dos acciones, golpes en la espalda y maniobra de Heimlich, no se consigue que afectado supere el atragantamiento, hay que continuar alternándolas --cinco golpes en la espalda y cinco compresiones abdominales-- hasta la desobstrucción o hasta que el afectado caiga inconsciente.

   En este sentido, una reacción a tiempo por parte de los primeros intervinientes puede evitar que la situación empeore y el afectado sufra una parada cardiorrespiratoria.

   No obstante, en caso de que no se sepa cómo actuar, durante la llamada realizada al servicio de emergencias un médico del SUC podrá dar indicaciones mediante teleasistencia para que el afectado sea asistido correctamente mientras acude al lugar la ambulancia.