El Papa León XIV llega en papamóvil para presidir la celebración de la Santa Misa multitudinaria, a 12 de junio de 2026, en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias (España). Esta histórica eucaristía al aire libre, desarrollada en la explanada del puerto d - Germán L. Maymo/ACFI - Europa Press
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Colegio de Médicos de Tenerife ha advertido este viernes de que las consultas médicas en dermatología han aumentado en la isla a raíz de la misa del Papa León XIV que se celebró en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en las horas del mediodía.
La dermatóloga Marina Rodríguez alerta del aumento de quemaduras solares y brotes de enfermedades fotosensibles tras las largas horas de exposición durante la visita papal a Tenerife y recuerda que el fotoprotector "no es suficiente" cuando la exposición solar es prolongada y en horas centrales del día.
Así, tras los multitudinarios actos celebrados recientemente en Tenerife con motivo de la visita del Papa, dermatólogos de la isla están observando un aumento de consultas relacionadas con los efectos del exceso de radiación ultravioleta, especialmente tras exposiciones prolongadas al aire libre durante las horas centrales del día, y especialmente esos días donde la incidencia de este tipo de radiación era alta.
Entre las principales alteraciones detectadas destacan las quemaduras solares, el empeoramiento de enfermedades fotosensibles y la reactivación de patologías cutáneas inflamatorias en pacientes predispuestos.
La doctora Rodríguez señala que "la población suele asociar la fotoprotección únicamente al uso de crema solar, pero cuando una persona permanece varias horas al sol, especialmente en Canarias y en horario de máxima radiación, el protector solar por sí solo no es suficiente para evitar el daño cutáneo".
Muchos pacientes han acudido consulta con quemaduras en áreas que suelen quedar insuficientemente protegidas como nuca y cuello, dorso de los pies, antebrazos, orejas y cuero cabelludo en personas con menor densidad capilar.
Estas zonas, indica la doctora en una nota, reciben radiación directa y acumulativa durante eventos prolongados y, con frecuencia, el fotoprotector no se reaplica con la frecuencia adecuada.
Además de las quemaduras, los dermatólogos han observado exacerbaciones de diversas patologías cutáneas sensibles a la radiación ultravioleta como la rosácea, con incremento del enrojecimiento y los brotes inflamatorios, lupus cutáneo y sistémico, una enfermedad especialmente sensible a la radiación ultravioleta, erupción polimorfa lumínica o 'alergia al sol' y otras dermatosis fotosensibles preexistentes.
La radiación ultravioleta puede actuar como desencadenante inmunológico e inflamatorio, agravando enfermedades que permanecían previamente controladas y Canarias es una de las regiones con mayor radiación ultravioleta de Europa, señalan desde el Colegio.
Canarias presenta índices de radiación ultravioleta especialmente elevados debido a su latitud, altitud, elevada insolación anual y reflexión de la luz en superficies como el pavimento o el mar.
Durante el verano es frecuente alcanzar índices extremos, capaces de producir daño cutáneo significativo en periodos relativamente cortos de tiempo, resalta.
QUEMADURAS AÚN USANDO FOTOPROTECTOR
Por ello, los expertos recuerdan que incluso utilizando fotoprotector pueden producirse quemaduras cuando la exposición es intensa y prolongada.
De este modo, apuntan que la fotoprotección moderna debe entenderse como una estrategia multifactorial y hay que aplicar fotoprotector de amplio espectro --SPF 50+--, reaplicarlo cada dos horas y tras sudoración intensa, utilizar sombreros de ala ancha, vestir ropa con tejidos densos o fotoprotectores, usar gafas de sol homologadas y buscar sombra siempre que sea posible.
Por ello, los dermatólogos insisten especialmente en el papel de la sombrilla como medida física de protección.
"La sombrilla no sustituye al protector solar, pero constituye una medida adyuvante extraordinariamente útil. En eventos masivos al aire libre durante el verano debería normalizarse su uso igual que ocurre en la playa", destacan.
Ante la previsión de nuevos actos multitudinarios durante el verano, la doctora Rodríguez recomienda evitar exposiciones prolongadas entre las 12.00 y las 17.00 horas; planificar pausas frecuentes en zonas de sombra; llevar agua para mantener una adecuada hidratación; proteger específicamente nuca, orejas, pies y antebrazos y utilizar sombrillas o estructuras portátiles de sombra cuando el evento implique varias horas de permanencia.
La exposición solar excesiva no solo produce quemaduras inmediatas también acelera el envejecimiento cutáneo, favorece la inmunosupresión local de la piel y aumenta el riesgo acumulado de cáncer cutáneo a largo plazo, apunta.