LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Unidad de Mediación y Convivencia (UMEC) de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria han destapado un comercio que ejercía de forma clandestina y que tenía a la venta más de 100.000 artículos usados de procedencia desconocida, además de tenerlos en un establecimiento que "carecía de toda" medida de seguridad e higiene.
En concreto, se trata de una antigua galería comercial de tres plantas, ubicada en una calle de la zona Puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde a pesar de tener un estado "precario y con signos de abandono", estaba siendo ocupada por tres personas para ejercer la venta de productos usados, según ha informado la Policía Local en nota de prensa.
Así pasillos, paredes, patios interiores y el propio suelo estaban repletos de artículos de todo tipo, desde textiles hasta electrodomésticos, apilando unos sobre otros hasta el techo del establecimiento y ocupando así una superficie de unos 100 metros cuadrados de la planta principal.
En esta operación, han sido identificadas tres personas como responsables de la actividad, no pudiendo acreditar ninguno de ellos ante los agentes la procedencia de los artículos puestos en venta, e ignorando todas las normas sobre consumo como la expedición de facturas, etiquetado de precios o tenencia de hoja de reclamaciones.
En la inspección realizada por los agentes de la UMEC de la Policía Local y una técnico municipal se hallaron en la planta baja, ubicada en un sótano, el almacenamiento de otros miles de productos apilados unos sobre otros, ocupando toda la superficie y resultando intransitable al carecer de iluminación ni ventilación, debiendo acceder haciendo uso de EPIs debido al olor.
En cuanto a la instalación de suministro eléctrico consistía en cables empatados unos con otros mediante alargadores y regletas, constituyendo un riesgo de incendio por calentamiento o chispazo. Esta y otras carencias en materia de seguridad e higiene informadas por la técnico municipal han llevado al ayuntamiento capitalino a dictar su clausura inmediata.
Los agentes de la UMEC también solicitaron la colaboración de guías caninos del UE-GOIA para descartar que almacenaran sustancias ilegales. La Policía Local ha ejecutado el precinto del establecimiento en su totalidad y se ha otorgado un plazo a los responsables de la actividad para el desalojo inmediato de todo el material almacenado.
Por último, los agentes han denunciado a los tres titulares de la actividad ante la Dirección General de Mercado y Consumo del Gobierno de Canarias por el incumplimiento de todas las obligaciones en materia de mercado y consumo, debiendo afrontar sanciones por un importe total de hasta 27.000 euros.