Esqueleto hallado en San Miguel del Rubicón con la enfermedad de Paget - ULL
SANTA CRUZ DE TENERIFE 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un estudio interuniversitario de la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, desarrollado en el marco del 'Proyecto Rubicón', ha documentado un caso de enfermedad ósea de Paget en el esqueleto de un hombre adulto enterrado a comienzos del siglo XV en San Marcial de Rubicón, en Lanzarote, el primer asentamiento europeo permanente de Canarias.
La investigación, publicada en la revista 'International Journal of Paleopathology', aporta uno de los primeros ejemplos arqueológicos de esta enfermedad fuera de Europa, situado además en el contexto de las primeras décadas de la expansión colonial europea por el Atlántico.
Su interés reside tanto en su capacidad de ampliar el registro geográfico de esta condición, así como en mostrar cómo una enfermedad crónica pudo afectar al cuerpo de una persona que vivió en una población de frontera formada a través de migraciones e interacciones inter-culturales, recoge una nota de la ULL.
El individuo estudiado, denominado 'Individuo 10', fue recuperado en una de las áreas funerarias excavadas durante la campaña de 2023 en San Marcial de Rubicón.
Concretamente se trata de un hombre de más de 40 años, cuyo esqueleto se encontraba casi completo y presentaba un conjunto de alteraciones poco habituales.
Entre ellas destacan el engrosamiento de los huesos del cráneo, la formación de nuevo tejido óseo, la curvatura del húmero izquierdo y del fémur derecho, la fusión completa de la articulación izquierda entre el sacro y la pelvis, y una artrosis muy avanzada en la rodilla derecha.
El estudio combinó la observación macroscópica de los restos con radiografías, tomografía computarizada y análisis de ADN antiguo.
Los resultados revelaron una remodelación ósea acelerada y desorganizada que afectaba al cráneo, la columna vertebral, la pelvis y varios huesos largos.
El patrón general de las lesiones es más compatible con una enfermedad ósea de Paget poliostótica, es decir, extendida por varias regiones del esqueleto, señala el estudio.
Esta patología crónica altera el proceso normal de renovación del hueso: el tejido óseo se destruye y se reconstruye a un ritmo anormal, produciendo huesos más gruesos, deformados y, en ocasiones, más frágiles.
El equipo realizó un amplio diagnóstico diferencial para valorar otras posibles causas.
Así, aunque algunas alteraciones vertebrales y la fusión sacroilíaca complican la interpretación, ninguna de las alternativas consideradas explica mejor la distribución y la combinación de las lesiones observadas.
La importancia del caso va más allá de la identificación de una patología poco frecuente, prosigue la ULL.
Las alteraciones del esqueleto permiten aproximarse, aunque necesariamente con cautela, a las consecuencias corporales que pudo tener una enfermedad de larga duración durante las primeras décadas de la colonización europea de Canarias.
La deformación del fémur derecho, el deterioro de la rodilla y la asimetría entre las extremidades inferiores indican una carga desigual mantenida durante un periodo prolongado y posibles ajustes biomecánicos compensatorios.
CÁLCULO DEL DOLOR
Sin embargo, los restos óseos no permiten determinar con precisión cuánto dolor experimentó, cuál fue su grado de limitación funcional o si necesitó ayuda para desplazarse.
Las inserciones musculares de los brazos presentan un desarrollo pronunciado y bilateralmente simétrico en comparación con otros individuos del cementerio.
Este patrón sugiere una carga generalizada de las extremidades superiores y podría estar relacionado con actividades físicas habituales, aunque no permite identificar una tarea concreta ni demostrar el uso de un apoyo para caminar.
En conjunto, el esqueleto refleja una adaptación biomecánica prolongada a una condición ósea crónica.
No obstante, no permite saber si el individuo recibió cuidados, si tuvo que modificar sus tareas o si contó con otras formas de ayuda práctica dentro de la comunidad.
Su enterramiento siguió el mismo patrón que los demás documentados en el cementerio: posición extendida boca arriba, ausencia de ajuar y ninguna localización espacial claramente marginal.
Esta normalidad funeraria indica que no recibió un tratamiento mortuorio diferenciado.
El análisis del ADN mitocondrial identificó el haplogrupo X2c1, compatible con una ascendencia materna europea.
Los datos de ADN nuclear conservados en el esqueleto fueron insuficientes para estudiar variantes genéticas vinculadas con la susceptibilidad a la enfermedad.
ASECENDENCIA MATERNA
Por este motivo, el haplogrupo debe interpretarse exclusivamente como un indicador de ascendencia materna y no como prueba de una predisposición hereditaria concreta.
San Marcial de Rubicón, fundado en 1402 y principal centro administrativo y religioso de Lanzarote durante las primeras décadas de la ocupación europea, aporta con el 'Individuo 10' una evidencia bioarqueológica temprana de la enfermedad de Paget en un escenario colonial atlántico.
El artículo ha sido realizado por un equipo integrado por personal investigador de la Universidad de La Laguna, la ULPGC, la Universiteit Leiden y Baraka Arqueólogos S. L., además de especialistas independientes.
El estudio ha sido coordinado por Jared Carballo-Pérez, investigador de la ULL y la Universiteit Leiden, y cuenta con la participación de Selene Rodríguez-Caraballo, Rosa Fregel, Esther Chávez-Álvarez, María del Cristo González-Marrero, Miguel Ángel Hervás-Herrera, Luis Alejandro García-García, Sara B. Armas-Quintana, Alejandra C. Ordóñez, María Antonia Perera-Betancor, Emilio González-Reimers y Matilde Arnay-de-la- Rosa.
La investigación se integra en el 'Proyecto Rubicón', codirigido científicamente por Esther Chávez-Álvarez, de la Universidad de La Laguna, y Cristo González-Marrero, de la ULPGC.
El proyecto se desarrolla mediante un convenio de colaboración entre las dos universidades públicas canarias, la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Yaiza.
Además, el trabajo constituye también el primer artículo científico vinculado a CORPUSCOLONIA, un proyecto posdoctoral desarrollado en la Universidad de La Laguna y financiado por el Programa Posdoctoral Catalina Ruiz del Gobierno de Canarias.
Este proyecto estudia cómo el colonialismo afectó a la salud, el trabajo, la movilidad y la vida cotidiana de las poblaciones de los primeros espacios coloniales atlánticos.
Los autores destacan la necesidad de ampliar los análisis radiológicos, genómicos e isotópicos de las poblaciones enterradas en los primeros asentamientos coloniales de Canarias.