Abeja endémica de Canarias - ULL
SANTA CRUZ DE TENERIFE 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
Personal investigador de la Universidad de La Laguna y la Universidad de Murcia han elaborado un catálogo actualizado del conocimiento de abejas silvestres de Canarias.
El estudio incorpora además un análisis de sus patrones biogeográficos a partir de más de 8.000 registros de ciencia ciudadana.
De esta forma, proporciona una nueva lista exhaustiva de este grupo de insectos polinizadores, detalla la ULL en una nota.
El primer gran catálogo publicado sobre este grupo en la década de 1990 incorporaba 122 especies y 46 endemismos y los resultados de este nuevo estudio muestran un notable incremento del número de especies conocidas en el archipiélago, hasta alcanzar las 146 especies, de las cuales 60 especies y 42 subespecies son endémicas.
El trabajo, publicado en la revista científica 'Zootaxa', aporta también 63 nuevos registros inéditos de distribución y documenta la presencia de tres nuevas especies hasta ahora desconocidas en Canarias: Lasioglossum medinai (Vachal, 1895), Seladonia gemmea (Dours, 1872) y Sphecodes rubripes (Spinola, 1838).
Los resultados confirman la singularidad de la fauna de abejas silvestres del archipiélago, caracterizada por una elevada proporción de especies endémicas y amenazadas en comparación con las regiones continentales cercanas.
Los autores y autoras muestran con su análisis biogeográfico cómo existen incluso diferencias en la composición de las comunidades de abejas entre las distintas islas e islotes.
Esto permite identificar tres grandes grupos asociados principalmente a las islas orientales (áridas y antiguas), centrales (extensas y con mayor heterogeneidad de hábitats) y occidentales (recientes y más húmedas).
En líneas generales, alrededor del 20% de las especies presentes en cada isla tienen una afinidad a la región del Paleártico (Europa occidental).
Concretamente se trata de especies nativas que habitan tanto en Canarias como en el continente europeo.
Sin embargo, también existen elementos de la fauna que destacan por su afinidad con el continente africano.
Así, se trata de especies que habitan sobre todo las islas orientales y también pueden encontrarse en el norte de África.
Para elaborar esta actualización, el equipo investigador, integrado por David Lugo, Daniel Suárez, Gustavo Peña, Francisco La Roche y Carlos Ruiz, de la Universidad de La Laguna, junto con Pilar de la Rúa, de Murcia, integró información procedente de publicaciones científicas, colecciones biológicas y plataformas de ciencia ciudadana.
Entre las fuentes consultadas se hallan los fondos del Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA), que albergan ejemplares recolectados durante décadas y que han permitido recuperar registros históricos y completar la distribución conocida de numerosas especies.
Además, se examinaron más de 8.000 registros procedentes de plataformas de ciencia ciudadana como iNaturalist, revisados y validados por especialistas.
El trabajo incorpora además las revisiones taxonómicas publicadas en los últimos años, reflejando el avance del conocimiento sobre las abejas silvestres de Canarias.
RIESGO DE AMENAZA
Asimismo, pone de manifiesto el notable riesgo de amenaza en el que se encuentran algunas especies canarias, según los criterios de evaluación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).
Entre ellas hay dos especies que no han vuelto a observarse desde hace más de 40 años.
Las abejas silvestres de Canarias han despertado el interés de científicos, científicas y naturalistas durante décadas debido a su diversidad y singularidad.
Sin embargo, el conocimiento disponible había quedado parcialmente desactualizado tras más de treinta años sin una revisión integral.
Este estudio actualiza la información disponible sobre la taxonomía, la distribución y el origen biogeográfico de estas especies en el archipiélago.
Además, refuerza el papel de la ciencia ciudadana como herramienta para mejorar el conocimiento y el seguimiento de la biodiversidad insular.
Con ello, el trabajo sienta una base sólida para futuras investigaciones y para el desarrollo de estrategias de conservación frente a las crecientes amenazas que afectan a estos esenciales polinizadores.