LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Canarias ha aprobado el decreto por el que la Casa Iriarte del Puerto de la Cruz (Tenerife), uno de los pocos exponentes de casas burguesas del siglo XVIII que permanecen en pie, se declara Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Sitio Histórico.
La Casa Iriarte era la residencia familiar de uno de los linajes emblemáticos de Canarias, ya que esta familia fue exponente de una saga de ilustrados que aportaron todo el ingenio y sabiduría a una brillante época cultural en la historia de Canarias y de España.
La Casa Iriarte es un típico ejemplo de arquitectura tradicional canaria y cuenta con dos plantas y torreón. En ella nacieron y vivieron en el siglo XVIII los ilustres hermanos Iriarte, que destacaron a escala nacional por su labor literaria y política en el periodo de la Ilustración.
Junto con las cercanas Casa Ventoso, Casa Reimers, la actual de los Hermanos de la Cruz Blanca y la Casa de Álvarez Rixo, la de Iriarte forma un conjunto arquitectónico muy representativo del denominado 'siglo de oro portuense' (XVIII), cuando el auge comercial del puerto propició la llegada de ricos comerciantes españoles y extranjeros.
La declaración BIC contempla la protección y delimitación de su entorno de cualquier alteración de las condiciones existentes en la percepción del mismo, así como el carácter que le rodea, intentando preservar el bien de cualquier actuación que pudiera afectarle directa o indirectamente tanto a los valores históricos como culturales y siempre siguiendo las disposiciones previstas en la ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español.
En este caso concreto se ha protegido mediante una poligonal formada por líneas coincidentes con el eje de la calle y paralelas a sus fachadas y a una distancia prudencial, e incluyendo además la vivienda contigua dada su incidencia sobre esta.
IGLESIA DE SAN BARTOLOMÉ
Además, el Consejo de Gobierno ha autorizado la concesión, de forma directa, de una subvención de 300.000 euros al Obispado de Canarias, para financiar la restauración de la iglesia de San Bartolomé, en Lanzarote.
Construida a finales del siglo XVIII, cuenta con la categoría de Bien de Interés Cultural. Permaneció varios años cerrada tras detectarse problemas en su techumbre. La restauración incluye la protección de los retablos y la restauración del cuadro de 'Ánimas'.
La construcción, realizada entre 1779 y 1783, es debida fundamentalmente al reducido tamaño de antigua ermita y a la actitud decidida de Francisco Tomás Guerra Clavijo, el Mayor Guerra, quien moviliza a la vecindad a través de una suscripción popular, y colabora con donativos para levantar el nuevo edificio.