SANTA CRUZ DE TENERIFE, 28 May. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Nuestra Señora de Candelaria (Tenerife) ha decidido eliminar de los menús de los pacientes y de forma genérica, la dieta estricta sin sal, que solo quedará reservada a los que la necesiten desde el punto de vista terapéutico.
La orden ya ha sido cursada por el Comité de Alimentación Hospitalaria y a partir de ahora, salvo en casos concretos, se unifican los menús con un máximo de seis gramos de sodio al día en línea con las recomendaciones de las guías europeas de Nutrición Clínica aprobadas en 2021.
El subdirector médico y miembro de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética, Pablo Suárez, ha avanzado a Europa Press que el complejo es el primero de las islas en llevar a cabo esta iniciativa y de los pocos del resto del país.
Ha señalado que "se ha visto que una restricción severa del sodio por debajo de 5 gramos al día no tiene beneficios respecto a una restricción moderada", de ahí que se hayan calibrado los menús en un máximo de seis gramos al día.
"Vamos a intentar evitar la sobreutilización de la dieta baja en sal", ha indicado, subrayando que se trata de "cambiar una tendencia y una tradición" por lo que se ha incidido especialmente entre el servicio de Urgencias pues históricamente, por controlar la hipertensión arterial, se ha pautado una dieta estricta sin sal.
Lo que se promueve con este cambio --menús con un máximo de seis gramos al día-- es que el paciente "se coma toda la comida" y aumente su grado de bienestar en el hospital donde "normalmente" se come menos porque la persona está enferma y no tiene mucho apetito, aparte de que se cambian sus horarios habituales o el punto de temperatura es diferente.
"Es evidente que si le quitas la sal hay pacientes que piden sal a los auxiliares y los enfermeros", ha señalado, por lo que se ve más positivo calibrar los menús y lograr que "el paciente coma más" y se evite el riesgo de desnutrición.
El doctor Suárez ha valorado la alta calidad del servicio de Cocina del hospital --según recogen las encuestas de satisfacción-- que elabora unos 900 menús al día, y ha defendido otros hábitos saludables puestos en marcha por el Comité de Alimentación Hospitalaria como el desayuno de 'pan tumaca' los martes y los jueves o la progresiva eliminación de cacaos industriales, galletas y mantequilla.
EN GENERAL SE COME "CON MUCHA SAL"
"Estos alimentos no son saludables y cuesta quitarlos porque son fáciles de comer y a los pacientes les gusta pero creemos que la educación de la dieta debe de comenzar en el hospital. No puede ser que yo que me ponga a recomendar unas cosas en la consulta y después que un paciente ingrese y tenga lo contrario", ha destacado.
En esa línea ha apuntado que en general se come "con mucha sal", especialmente los jóvenes, lo mismo que ocurre con "los fritos".
Suárez ha insistido en que hay estudios recientes que dicen que la restricción severa de la sal "no tiene tantos beneficios como se preveía inicialmente y simplemente haciendo una restricción moderada incluso se tienen mayores beneficios".
De hecho, la restricción severa de sal no solo no mejora sino que podría empeorar algunos objetivos clínicos, entre ellos la mortalidad.