Archivo - Dispositivo sanitario desplegado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife para asistir a los rescatados - 1-1-2 CANARIAS - Archivo
SANTA CRUZ DE TENERIFE 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife juzga el próximo martes a los cinco presuntos patrones de nacionalidad senegalesa de un cayuco que fue rescatado en junio en aguas cercanas a El Hierro por un crucero que arribó en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
El escrito de Fiscalía, recogido por Europa Press, señala que los patrones cobraron dinero en origen a más de 150 personas de origen subsahariano que pretendían entrar a España de manera ilegal en una embarcación que era "inadecuada" y quedó a la deriva durante veinte días sin agua ni comida.
De hecho, carecía de luces de posición, bengalas o deflector de radar, sistemas de comunicación náutica, más allá de un GPS y los teléfonos móviles de algunos inmigrantes, y sin que ni siquiera la mayoría dispusiera de chalecos salvavidas.
El cayuco fue auxiliado en un primer momento por un petrolero hasta la llegada del crucero, que rescató a 68 supervivientes de Malí, Senegal, Burkina Faso, Gambia y Mauritania, junto con los cadáveres de tres inmigrantes fallecidos, y se trasladó hasta el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde arribaron 67 al haber fallecido uno de ellos a a bordo y pese a recibir atención médica.
La Fiscalía sostiene que los acusados se encargaron de las funciones de navegación, como la fijación y seguimiento del rumbo operando un dispositivo GPS, del intento de reparación del único motor cuando se averió en alta mar, así como del reparto de comida y en el mantenimiento del orden del barco, hasta el punto de que habrían ordenado arrojar al mar los cadáveres de un número indeterminado--en todo caso superior a ochenta (80)-- de pasajeros fallecidos durante el trayecto afectados por la falta de comida y agua.
Igualmente subraya que tenían "pleno conocimiento" de la escasez de víveres y agua, del hacinamiento de los pasajeros, así como las deficiencias estructurales del barco para abordar una larga travesía en mar abierto desde la costa africana.
Las tres personas fallecidas a bordo eran varones y perdieron la vida por insuficiencia respiratoria derivada de un tromboembolismo pulmonar y fallos multiorgánicos por deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico.
Al llegar a puerto, cinco de los migrantes fueron derivados a dos hospitales de la isla en estado grave de salud.
La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito agravado de favorecimiento de la inmigración irregular, cuatro delitos de homicidio por imprudencia grave y cinco delitos de lesiones por imprudencia grave.
Para uno de los acusados pide una pena de 21 años de prisión y para los otros cuatro, más de 15 años, y solicita también el pago de una indemnización de 150.000 euros para los herederos de los fallecidos y unos 5.800 euros para los heridos que fueron hospitalizados.