Josep Buades Fuster presentación del informe 'Dos mares, un rumbo' - EUROPA PRESS
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El jesuita y patrono de la Fundación ECCA Social Josep Buades Fuster ha presentado este martes el informe 'Dos mares, un rumbo' que revela como la ruta mediterránea occidental "ha cobrado importancia" en el año 2025 en la entrada de inmigrantes a España, mientras la atlántica disminuye.
El informe de la Fundación ECCA Social y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) recoge que las 36.775 entradas irregulares en España en el año 2025 representan el segundo valor más bajo desde la reactivación de la ruta atlántica en 2020. Sin embargo, ha matizado que esta cifra está aún en un nivel medio-alto.
Al respecto, Fuster indicó, en declaraciones a los periodistas, que "no" se puede olvidar que, detrás de cada pico o valle en un gráfico, hay personas buscando protección y un Estado obligado a garantizar su dignidad".
Así expuso que la importancia que ha cobrado la ruta del mediterráneo occidental se centra en que "hay muchas salidas desde Argelia, no solamente de personas de nacionalidad argelina", ya que apuntó que "es curioso" observar cómo personas de "tan lejos como Sudán, Chad, Eritrea, Somalia se han valido de esa ruta".
En este sentido, cita a Ceuta como el lugar que se ha convertido, a finales del año 2025, "en el principal punto de entrada en España", si bien en el año 2026, sobre todo desde marzo y abril, "han disminuido abruptamente" esas cifras.
De esta forma, puntualizó, las dinámicas migratorias en España se articulan a través de dos rutas, mediterránea occidental y atlántica, con sus "lógicas distintas", pero también con "algún punto de conexión", ya que especificó que los malienses, que hasta la pandemia "se valían de la ruta argelina", posteriormente pasaron a la ruta mauritana, "y ahora se reparten entre la ruta atlántica y la mediterránea de nuevo".
Fuster ha matizado que para la elaboración del informe se ha apoyado también en las cifras que publica Frontex mensualmente sobre las nacionalidades de quienes están entrando, así como en la evolución de las cifras en el conjunto de Europa y, comparativamente entre España, Italia y Grecia que publica ACNUR a partir de datos que suministran los ministerios del interior correspondiente.
En cuanto al caso concreto de la ruta atlántica, se ha referido a la evolución desde el año 2020, cuando se produjo el "sobresalto porque se reactivó esa ruta después de años de estar muy dormida", para entre los años 2023 y 2024 presentar una "eclosión" y en 2025, apuntilló, como efecto de las políticas de externalización comienza a disminuir las cifras, al igual que en el año 2026 aunque, apuntó, mayo, por las "buenas condiciones meteorológicas, ha sido un mes de subida".
"Pero recordemos el precio de nuestro alivio. ¿Cuántas personas están muriendo? ¿Cuántas personas al viajar acaban, el combustible, se estropean los motores, son rescatadas, son interceptadas? ¿Cuántas personas, de todos modos, son víctimas de los manejos de las mafias?", apuntilló para subrayar que las políticas "resultan caras, la migración resulta cara".
A lo que añadió que el derecho a no tener que migrar "es importante, pero también el derecho a migrar y hacerlo con seguridad para sacar adelante a la familia, para buscar protección".
HOSPITALIDAD ATLÁNTICA
En este marco de las dinámicas migratorias, Fuster se ha referido a la red eclesial de hospitalidad atlántica, formada por 26 diócesis africanas noroccidentales, las dos diócesis canarias y otras tres peninsulares, que en esos países que ven cómo se está despoblando su territorio de juventud, la formación "intenta ser como la fuente" de una "alternativa laboral, productiva" en el país para que se cuestionen si emigrar o permanecer en su territorio.
Y es que, agregó, "muchos países" son no solamente territorios de origen, sino de tránsito, y es donde la Iglesia, dijo, hace una labor de acogida con albergues, así como de acompañamiento a los servicios sanitarios públicos de asesoramiento, de escucha, como comunidad de fe, como espacio de oración "para poder cobrar fuerza y esperanza".
Por ello, incidió en que la posición de la Iglesia respecto de la migración "no es fruto de una preferencia temporal", sino que "es algo que lleva dentro", apuntando que "no" pueden "hablar de otra preferencia nacional que no sea la de la humanidad, la de la dignidad humana, la de un mundo en el que las diferencias se reconcilian, se articulan". Fuster agregó que a esto es a lo que "empuja el Papa".
LA POLÍTICA MIGRATORIA EUROPEA "ES INFAME"
Cuestionado por los efectos que tendrá la nueva política migratoria europea que entrará en vigor a finales de esta semana, Fuster ha considerado que "inmediatamente" entiende que "no", porque aunque el paquete legislativo prevé la extensión a siete días del periodo que llaman de triaje, aclaró que el comisario de la Brigada Provincial de Extranjería y Frontera de Policía Nacional les ha trasladado que, de acuerdo con la Constitución Española, el periodo de detención administrativa "es de 72 horas, con lo cual eso van a hacerlo 72 horas".
De todos modos, indicó que la política europea de migraciones "es infame" en cuanto a que se ponga precio a la devolución de migrantes, aunque señaló que se percibe "en todo el mundo como un repliegue, un miedo, algo también que denuncia el Papa".
Finalmente también consideró que la devolución "en un primer momento no se va a incrementar", apuntando en este sentido que España "está manteniendo una política de expulsión más bien de personas que llevan un tiempo y que tienen algún tipo de antecedente penal, policial", por lo que cree que "esto inmediatamente no va a cambiar".