LOGROÑO, 20 (EUROPA PRESS)
Las obras del Centro de Especialidades y Cirugía Mayor Ambulatoria 'Adoración Sáenz' -situado en Duquesa de la Victoria, número 88, de Logroño- han arrancado este viernes, 20 de marzo, con la colocación de la primera piedra simbólica que dará lugar a un edificio que mejorará el sistema sanitario riojano y aliviará la presión del hospital San Pedro.
Con un plazo de 20 meses de ejecución se prevé que esté listo para finales del año 2027. La infraestructura duplicará la capacidad quirúrgica ambulatoria del Hospital Universitario San Pedro.
El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, ha participado en la colocación de esta primera piedra junto al alcalde de Logroño, Conrado Escobar, la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, el gerente del SERIS, Luis Ángel González, los arquitectos de la UTE CEPA-PMMT, Patricia Sáenz Hernández y Ángel Carrero, entre otras autoridades locales y regionales y miembros del ámbito sanitario riojano.
En el interior de la urna se han incluido dos ejemplares de los periódicos del día, el acta del inicio de la obra del centro y material instrumental en recuerdo del oftalmólogo Ramón Castroviejo.
En concreto, este proyecto responde a las necesidades reales de los riojanos, especialmente en áreas vinculadas al envejecimiento y la cronicidad, como la Oftalmología o la Unidad del Dolor.
"ABSOLUTAMENTE NECESARIA E INDISPENSABLE"
Capellán ha destacado que hoy es un día de "ilusión y felicidad" ya que se ha colocado la primera piedra del complejo que será "una nueva infraestructura sanitaria para La Rioja absolutamente necesaria e indispensable". Un nuevo edificio que mejorará "el futuro del sistema sanitario de La Rioja".
El presidente riojano ha explicado que, entre otros aspectos, esta obra es necesaria ante el aumento de la presión asistencial, el incremento de la población y el mayor envejecimiento de los pacientes.
"La solución era hacer una mejora y una ampliación de las infraestructuras existentes" y se hará con este centro de especialidades que "como toda mejora" debe atender a tres pilares claves; Unas mejores infraestructuras y más amplias, equipamiento y tecnologías más modernas y, por último, el refuerzo del personal.
Sobre estos tres pilares se cimienta este primer paso que se da hoy "tras dos años de planificación, de licitación del proyecto, de adjudicación y, por fin, ya de unas obras que tienen una duración estimada de 20 meses a partir de este marzo de 2026 y que por lo tanto entrará en funcionamiento a finales de 2027".
El Gobierno de La Rioja ha invertido en toda la fase de redacción de proyecto, licitación y adjudicación 26 millones de euros.
EL NUEVO EDIFICIO
El espacio contará con más de 9.000 metros nuevos construidos. Dispondrá de cuatro plantas (sótano, planta baja y dos superiores) y "lo más importante" ha dicho Capellán es que "permitirá duplicar las capacidades que actualmente tiene el complejo hospitalario San Pedro en la Cirugía Mayor Ambulatoria".
Por tanto "nos permitirá aliviar espacios y capacidades en el hospital San Pedro. Mejorará la eficiencia tanto en consultas como en intervenciones sin hospitalización y reducirá los tiempos de espera".
Será un centro moderno, centrado en el paciente y con refuerzo de personal sanitario. Esta primera fase se configura como una unidad completa y autónoma que integrará cinco quirófanos de cirugía mayor ambulatoria -tres de ellos destinados a Oftalmología-, lo que supone un importante incremento respecto a la capacidad actual.
El semisótano concentrará esta actividad quirúrgica, mientras que la planta baja acogerá el área administrativa y una Unidad del Dolor reforzada, con siete consultas, cuatro salas blancas -dos de ellas plomadas- y espacios de preparación y recuperación.
Por su parte, la primera planta se destinará íntegramente a la Unidad de Oftalmología, con 21 consultas, áreas técnicas y equipamiento de última generación para el diagnóstico y tratamiento. Es decir, el área de Oftalmología ganará en capacidad de consulta -de 16 a 21- y la Unidad del Dolor ampliará notablemente sus recursos, pasando de dos consultas y una sala blanca a siete consultas y cuatro salas blancas.
REFUERZO DE PERSONAL SANITARIO
El proyecto incluye además el refuerzo del personal sanitario, ya iniciado con la incorporación de nuevos profesionales especializados en oftalmología, como optomestristas, y que continuará adaptándose a las necesidades del centro. Todo ello contribuirá a una mejor organización de los recursos sanitarios, a la reducción de los tiempos de espera y a una mayor comodidad para pacientes y profesionales.
El presidente ha subrayado que "no solo ampliamos espacios, sino que incorporamos tecnología de vanguardia y reforzamos los equipos profesionales, lo que se traducirá en una atención más ágil, precisa y humana". Asimismo, ha destacado que "estamos construyendo un sistema sanitario preparado para el presente y el futuro, que sitúa al paciente en el centro y garantiza la dignidad, la empatía y la excelencia en la atención".
PLAZOS Y DESARROLLO DEL PROYECTO
Las obras, con un plazo de ejecución estimado de 20 meses, está previsto que concluyan a finales de 2027. Además, la planificación contempla una segunda fase que comenzará con la licitación de la redacción del proyecto en 2027, una vez finalice la fase inicial.
Esta segunda etapa incluirá cinco quirófanos adicionales, una nueva sala de oftalmología y 17 consultas más, así como la incorporación de nuevos servicios especializados, como Dermatología, completando así un complejo sanitario moderno, funcional y plenamente integrado en la ciudad.
Para facilitar su desarrollo, en la fase actual ya se ha previsto la urbanización completa del entorno y la ejecución de conexiones subterráneas, incluyendo accesos para ambulancias y un nuevo aparcamiento en la plaza Joaquín Elizalde.
INTEGRACIÓN URBANA Y ACCESIBILIDAD
El centro se integrará de forma armónica en su entorno urbano, manteniendo una altura similar a la de las edificaciones circundantes y reforzando un eje peatonal estratégico entre las plazas Donantes de Sangre y Joaquín Elizalde, recuperando y poniendo en valor esta última como espacio público para la ciudad.
Con el objetivo de mejorar la accesibilidad, se urbanizará el espacio actualmente sin pavimentar desde la plaza Joaquín Elizalde. Además, las diferencias de rasante del terreno han sido aprovechadas para organizar de forma eficiente los distintos accesos al edificio, favoreciendo la funcionalidad y la circulación de usuarios y profesionales.
En cuanto a su diseño, el edificio proyectado será flexible y polivalente, preparado para adaptarse, crecer o conectarse según las necesidades cambiantes del sistema sanitario. Su organización interna se basa en una malla estructural que permite configurar distintos espacios en torno a patios interiores, facilitando la entrada de luz natural y la orientación de los usuarios, con el objetivo de ofrecer una experiencia más humana tanto a pacientes como a profesionales