Terrazas en Logroño - DEMANDA CASCO ANTIGUO
LOGROÑO, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
Demanda Casco Antiguo ha exigido al alcalde de Logroño, Conrado Escobar, "medidas inmediatas" en las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE), entre ellas el centro histórico, contra el ruido tras el "varapalo judicial" a los hosteleros.
En nota de prensa, y haciendo referencia al alcalde como "Conruido Escobar", se ha referido a la anulada "pretensión de las principales asociaciones hosteleras de La Rioja de tumbar las mediciones acústicas realizadas en el año 2022 por la empresa especializada Sincosur".
De este modo se ha hecho eco del hecho de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja haya desestimado el recurso interpuesto por la Asociación de Hosteleros de la Zona del Laurel y la Asociación Riojana de Empresas de Hostelería.
Las entidades hoteleras recurrieron el acuerdo aprobado por el Pleno del Ayuntamiento de Logroño por el que se declaró diversas Zonas de Protección Acústica Especial y se aprobaron los Planes Zonales Específicos; recurso que ha sido desestimado.
La asociación vecinal ha recordado que el estudio, basado en mediciones de ruido en 150 emplazamientos durante el día, la tarde y la noche, concluyó que en el centro histórico se incumplen de forma sistemática las objetivos de calidad acústica OCA.
De este modo, ha dicho, se alcanzan los 65 decibelios por el día y 55 por la noche, llegando a superar, incluso, en algunas zonas y noches de fin de semana los ochenta decibelios.
"Dichas mediciones, que la Asociación de Hostelería Rioja y los Hosteleros de la Zona de Laurel, pretendían tumbar en su recurso judicial, son ahora reconocidas como legítimas y objetivas por el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR)", ha dicho.
Ésto, ha añadido, deja al Ayuntamiento "sin más excusas para tomar medidas restrictivas contra la hostelería", como reducción de superficies de terrazas, control exhaustivo de ruidos y limitaciones de horarios, para garantizar el derecho fundamental de los ciudadanos al descanso y la inviolabilidad de sus domicilios".
Demanda Casco Antiguo recuerda que la portavoz municipal, Celia Sanz, justificó su "persistente inacción" en que convenía esperar a la Justicia antes de adoptar cualquier restricción.
Para esta entidad, "desde el primer momento era un argumento de 'cuñao', de 'cuñada' en este caso, y más en una persona que es abogada".
Ha advertido de que el Ayuntamiento y sus responsables deben ser "conscientes" de que va a seguir reclamando en los tribunales el cumplimiento de la ley, así como el acuerdo de pleno que reconoció el centro histórico como ZPAE el pasado 18 de junio.
"Estamos convencidos de que, después de la política promocional del turismo de borrachera seguida por el Equipo de gobierno de Escobar, las mediciones de Sincosur, si se hicieran hoy, multiplicarían por tres las del año 2022", ha sumado.
La asociación vecinal ha hecho un llamamiento a todos aquellos establecimientos hosteleros de la zona de La Laurel y de la Hostelería de La Rioja a que, "si de verdad buscan la convivencia y el entendimiento vecinal como algunos de ellos han hecho público en sus redes sociales, cursen su baja de las asociaciones que han pretendido derogar las ZPAE".
"No estamos en contra de la hostelería tradicional, ni mucho menos, sino de la decena de empresarios sin escrúpulos que se han apoderado del centro de Logroño, incluidas calles de primera como Bretón de los Herreros, con el beneplácito de las autoridades municipales para su propio y único beneficio", ha aseverado.
Demanda Casco Antiguo reclama, también, al comisario jefe, Héctor Ruiz, "clases formativas a su plantilla sobre las ordenanzas en vigor, tanto de terrazas como de ruidos, tras detectar actitudes y respuestas lamentables a las denuncias telefónicas de los vecinos reclamando su actuación contra las puertas abiertas y música a todo volumen o el sobrepasamiento de los horarios de terrazas".
Asegura que, alguna de las explicaciones que reciben de la policía son: "Hay que tener un poquito de manga ancha, no podemos hacer una medición porque el ruido externo la contaminaría, no tenemos personal capacitado en estos momentos".
Ha clamado cómo, mientras tanto, "sigue habiendo locales que, pese a tener licencias de cafetería y, por tanto, supuestos limitadores obligatorios de emisión de ruidos por ordenanza, actúan con absoluta impunidad y sin control alguno como si fueran discotecas".