Archivo - 2025080492df1ab0dab12cb7a6bafa18830aabf7.jpg - DUSANPETKOVIC/ ISTOCK - Archivo
LOGROÑO, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -
Construir experiencias juntos, respeto y diálogo. Estos son los principales consejos que el profesor del máster en Gerontología de UNIR, Xavier Lorente Guerrero, ofrece a las familias para disfrutar de unas vacaciones intergeneracionales contando con nuestros mayores y que sean todo un éxito.
Aunque la época estival es deseada para muchos, organizar unos días de escapada, ponerse de acuerdo en el destino o simplemente proponer un cambio de rutina pueden generar contratiempos. Ante ello es mejor prevenir y actuar con el tiempo necesario y el diálogo oportuno para que estos momentos en familia se queden siempre en el mejor de los recuerdos.
La clave -indica el experto- no está en el destino en sí sino en la capacidad de escuchar, respetar y construir tiempo juntos "que tengan significado y sentido para todas las generaciones".
"NO IMPONER"
Para decidir unas vacaciones con toda la familia, Lorente Guerrero aboga por "no imponer" sino por "escuchar a todos". Ve fundamental "conocer a cada persona, saber cómo es o qué características tiene", sobre todo a nuestros mayores, porque "hay que tener en cuenta que hay personas que se encuentra bien, que disfrutan en un ambiente relacional y socializan pero también puede suceder al revés".
Hay otras "que prefieren estar solas, no cambiar sus rutinas o que necesiten más cuidados, supervisión o acompañamiento".
Por eso, insiste, cada uno es un mundo y lo importante es visibilizar a la persona mayor y "escuchar sus necesidades. La clave es dialogar y planificar con tiempo".
Todo porque, como ha subrayado, preguntar, escuchar y negociar permitirá encontrar espacios comunes sin renunciar a las preferencias de cada generación.
UN PLAN "CON SENTIDO"
Por tanto, a la hora de elegir destino vacacional con nuestros mayores debemos pensar en qué le podemos proponer según sus características. Asegura que este tiempo es muy bueno para fortalecer lazos entre generaciones pero siempre y cuando se tenga presente a la persona mayor y se le proponga algo que "tenga sentido para él o ella".
Es decir, si alguien ha disfrutado siempre de la naturaleza, probablemente una excursión por la montaña le genere más interés que un día de playa, si ha viajado durante toda su vida o siente pasión por la gastronomía, esos intereses pueden convertirse en el punto de partida para compartir tiempo en familia.
Cualquier tipo de propuesta que tengamos que hacerles "tiene que tener siempre sentido". Si lo tiene, asegura el docente de UNIR, en el 99,9% de las situaciones la persona querrá participar e ir. Si por el contrario, no le supone nada, "mostrará mayor reticencia o inseguridad y será más complicado".
RESPETAR EL 'NO'
Aún así, el experto de UNIR también pide respetar a aquellos que no quieran salir de su rutina o de su día a día. El rechazo es una decisión legítima que hay que entender.
En este punto, indica, "lo importante es que sepan que contamos con ellos". A partir de ahí, si prefieren quedarse en casa, por ejemplo, "al menos lo ha elegido él o ella y ha formado parte de su decisión".
Esto no es un fracaso para las familias. "La persona mayor quiere estar tranquila y segura y ha tenido la opción de ir o no ir y hay que respetarlo".
NUEVA MIRADA A LA LONGEVIDAD
Más allá de las vacaciones, el docente de UNIR también ha querido hacer una reflexión sobre el mapa de la longevidad actual. "Ahora vivimos más tiempo. Desde que una persona se jubila hasta el final de su vida pueden pasar muchísimos años y, desde luego, para muchos será el ciclo vital más largo. Por eso hay que cambiar la visión que tenemos de la longevidad".
"Gracias a la cultura, a la educación, a la sanidad, a la salud... nos cuidamos y vivimos más". Nos encontramos "en una época extraordinaria" ante la que también nosotros debemos formarnos para saberles cuidar mejor.
Dependiendo de las características de cada persona, "hoy tenemos unos estándares de bienestar y calidad de vida que nos permiten llegar a edades longevas, con muy buena capacidad y con muy buena autonomía. Esto es "un logro de nuestra sociedad" que hay que celebrar".
Todo porque, como ha finalizado, en esa época de nuestra vida "hay muchas cosas por hacer, por decidir y por vivir".