Una familia lucha por que su hijo con epilepsia siga en un centro ordinario

La petición reclama: "Luchemos juntos por Adrián"
PADRES DE ADRIÁN
Actualizado: miércoles, 21 septiembre 2016 17:53

   Para el niño "implica motivación, superación y normalización"

   LOGROÑO, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Los padres de un niño con epilepsia, Adrián Tobías, están recogiendo firmas para conseguir que su hijo continúe en un centro ordinario, y no vaya a uno especial, porque es un niño "normal" pero con "necesidades" y ven que lo mejor para él es escolarizarse de forma integrada.

   Contando con la opinión "favorable" de los médicos que le han tratado, tal y como ha relatado en declaraciones a Europa Press la madre del niño, Sonia Amilburu, los padres se han dirigido a la plataforma change.org, que ya ha recogido más de 3.500 firmas con las que quieren recabar apoyo mientras se resuelve el recurso de alzada presentado frente al consejero de Educación, Abel Bayo.

   "Yo soy consciente de las necesidades de mi hijo", ha explicado Amilburu, "pero quiero sacar lo mejor de él, y decidir la educación que quiero para él".

   Adrián Tobías tiene diez años y el año pasado estudió segundo de Primaria combinando tres días a la semana en un centro especial y dos días a la semana un centro ordinario. Tiene epilepsia y hemiparesia (parálisis en un lado del cuerpo) y necesita apoyo de logopeda y fisioterapeuta.

   Comenzó sus estudios en un centro ordinario. Mientras tanto, un error en el diagnóstico del niño le hizo tomar una medicación que le perjudicaba y, hasta que se detectó el error, fue atendido en Zaragoza y en Madrid y llegó a estar en coma. Se encontraba repitiendo tercero de Infantil y casi no pudo ir a clase.

   Pero salió adelante y sus padres decidieron cambiarle de centro (dentro de la escolarización ordinaria). Educación les ofreció una opción combinada y estudiar tres días a la semana en un centro especial y dos días a la semana un centro ordinario.

   Aunque en un inicio iba a ser una experiencia de tres meses, Adrián pasó así el año entero y, para "sorpresa" de sus padres, mejoró, e hizo amigos en el centro ordinario nuevo. Achacan la mejora a su integración en el centro ordinario, donde ha hecho amigos. "¡Ha ido tan bien!", resalta su madre.

    Para Amilburo estar en un centro ordinario "son todo ventajas" para su hijo, que "no sigue el ritmo, pero se esfuerza" y está dispuesta a "ceder" y que sea de forma combinada. "Me dicen que tiene que ir a un centro especial y yo me niego, sé que mi hijo tiene un problema, pero quiero sacar lo mejor de él", ha relatado.

   Educación "reconoce que ha mejorado pero no lo suficiente" y se apoya en dos informes. Por eso, ha impuesto que este curso 2016-17 Adrián empiece el curso en un centro especial. Los padres, sin embargo, creen que éstos no están bien fundamentados y cuentan, para ello, con la opinión de la neuróloga que atiende a Adrián.

   También cuentan con la opinión del centro de Pamplona que atendió a Adrián y que cree que éste está "en los límites bajos de la normalidad". Y el apoyo de los compañeros del colegio al que acudía Adrián cuyos padres fueron "los primeros en firmar".

   Reclaman poder elegir el tipo de escolarización de su hijo. "Nosotros, sus padres, creemos que puede y debe acudir a un centro ordinario, o combinado, ya que el resultado ha sido favorable para el niño", explican en su petición. Y añaden: "La integración es buena para él y para la sociedad". Para el niño "implica motivación, superación y normalización".

   En la página de change.org también se puede leer un artículo escrito por uno de los médicos que le atendió en Madrid y que asegura que los niños como Adrián se encuentran "en tierra de nadie". "No es sobre mi hijo, pero podría ser Adrián del que habla", asegura la madre.

   La recogida de firmas, que sigue, busca que el consejero de Educación atienda las "súplicas" de esta familia. "Adrián es un luchador nato desde el primer minuto de su existencia", asegura.