Interior del Mercado de San Blas
EUROPA PRESS
Actualizado: jueves, 16 febrero 2017 13:22

   LOGROÑO, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El estudio que ha realizado la empresa Mercasa, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, plantea "medianas superficies" para las plantas primera y segunda del Mercado San Blas de Logroño, además de la modernización de los puestos tradicionales y una ampliación del espacio interior del edificio, cuyo exterior se respetaría. Una intervención para la que se calcula un coste de 2 millones de euros.

   Responsables de Mercasa -Carlos Muriel, Delia Pariente, y la arquitecta Laura Sánchez- han presentado este jueves el informe, en la propia Plaza de Abastos, en un acto en el que han participado la alcaldesa, Cuca Gamarra; la consejera de Desarrollo Económico, Leonor González Menorca; representantes de los Grupos Municipales, de la FER, Federación de Asociaciones de Vecinos y de los comerciantes del Mercado.

   Como ha apuntado Muriel, "la pauta que se dio era hacer una remodelación del mercado y darle una nueva vida, pero siempre respetando su actividad y, sobre todo, contando con el mismo número de operadores que están en la actualidad, el Ayuntamiento ha hecho mucho hincapié en este aspecto".

   Por su parte Pariente ha detallado que hay 1.307 mercados minoristas en toda España, y que, a convocatoria del Ministerio, más de 100 de ellos consultaron acerca de su viabilidad. Un total de 10 fueron elegidos para hacer el estudio, "entre ellos el de Logroño, ya que su Ayuntamiento fue muy persistente al querer una solución para este espacio".

   Un Mercado, como ha señalado, situado "en un edificio protegido y en un entorno que no ayuda, sin aparcamiento, con calles cercanas pequeñas y con muchos establecimientos hosteleros y comerciales que se han ido instalando en los últimos tiempos". "Se trata -ha añadido- de hacer un proyecto de ciudad modernizando el espacio y adaptándolo a las necesidades de los usuarios, con confortabilidad y sostenibilidad".

   Entre las debilidades que ha citado de la actual situación de la Plaza, están "la propia imagen de los puestos, el que siempre lo hayas hecho así no significa que esté bien", ante una imagen de un puesto de frutas y verduras con cajas apiladas con el producto; la decoración; la confortabilidad; la iluminación; y la regulación de la carga y descarga "que debe ser muy severa".

   La arquitecta Laura Sánchez ha concretado que los objetivos a la hora de remodelar el mercado "son tres: mantener el máximo respeto al edificio", obra de Fermín del Alamo inaugurado en 1930, y que cuenta con grado de protección II; "la puesta en valor de la sala del mercado", donde aprecia "desconexión entre el exterior y el interior"; y la actualización general del espacio.

   De este modo, la intervención se plantea por plantas. Así, en el sótano, se ubicaría todo el aspecto logístico del inmueble, con zonas de vestuarios, refrigeración o aseos. La primera planta se destinaría en exclusiva a los puestos actuales, con productos frescos, pero con una ubicación diferente, en 'plazas', que aglutinarían por un lado las carnes, por otro los pescados y, en tercer lugar, las frutas y verduras.

   Se incluirían, además, otras posibilidades, como un espacio para coordinar el reparto a domicilio, "debido a que es un inmueble que no cuenta con aparcamiento"; y, para estos puestos sería necesario contar "con más iluminación, ahora muy escasa, además de con una imagen corporativa única, acompañada de señalética y cartelería".

   La entrada desde la calle Laurel podría estar flanqueada por "dos operadores en la esquina del edificio, que se integrarían con este entorno como referentes de la gastrorestauración". No se contemplan más posibilidades para este tipo de establecimientos en el interior del edificio, porque "se buscan opciones que no hagan mal al resto de los negocios y del comercio".

   La primera planta del edificio, ha recordado Sánchez, "está infrautilizada", y ha apuntado como propuesta, ampliar su superficie actual "viendo cómo está la estructura, para ver si se puede mover el forjado actual". De este modo, se podría dar lugar a espacios comerciales "complementarios" a los de los de productos frescos.

   Una solución similar se daría a la segunda planta, hoy vacía, y que podría albergar este tipo de "mediana superficie o superficies", también de carácter complementario, y para las que no se pondría más restricción que el que no se dedicaran a la restauración ni, una vez más, a la venta de productos frescos. "Sería un escaparate comercial al patio del mercado, que sería su corazón", ha dicho Sánchez.

"PUNTO DE PARTIDA".

   Tras la presentación, tanto Gamarra como González Menorca han coincidido en señalar este trabajo como "un punto de partida" a partir del cual seguir trabajando "para conseguir un proyecto de ciudad entre todos, apoyando nuestro comercio de ciudad, que es una seña de nuestra identidad".

   Como ha señalado la alcaldesa, "se trata de la mejor herramienta, el mejor punto de partida, para definir un nuevo modelo de mercado que se adapte a los tiempos, a un consumo que ha cambiado, pero sin perder su esencia".

   Ha valorado positivamente el "exhaustivo" estudio de Mercasa, "que nos va a permitir ahora llevar a cabo una reflexión, conjuntamente con los comerciantes del mercado y una vez conocida tanto su opinión como la de los clientes, para decidir qué intervención conviene acometer".

   "Es evidente que las formas de consumo han variado y también que debemos adecuar no solo la oferta sino las condiciones de un edificio histórico como éste para que albergue de forma competitiva, con confortabilidad y comodidad, un mercado moderno. Partir de un análisis realista y en profundidad de las debilidades y fortalezas es lo que estábamos esperando", ha destacado la alcaldesa de Logroño.

   A partir de ahora habrá que analizarlo, valorar costes -que Gamarra ha cifrado, de entrada, en unos dos millones de euros- y la oportunidad de las distintas iniciativas y abordar otros aspectos, "como el modelo de gestión o vías de financiación, que no eran objeto de atención en este informe pero que deberán estar definidos antes de llevar a cabo el proyecto de modernización".

   Un proceso "que se acometerá de la mano de los comerciantes y contando con el mantenimiento de las concesiones de puestos en estos momentos en vigor", como ha recalcado Cuca Gamarra.

   Por su parte, González Menorca ha destacado que la colaboración de las tres administraciones, Ministerio, Gobierno de La Rioja y Ayuntamiento de Logroño, "ha hecho posible el estudio del mercado de San Blas" y ha abogado por continuar cooperando y uniendo esfuerzos para "hacer nuestro comercio más competitivo".

   En este sentido, ha subrayado que el comercio es un sector clave, por su peso económico y capacidad de generar empleo, así como por su importante conexión con el turismo y el emprendimiento. "Desde el Gobierno de La Rioja buscamos mejorar su capacidad competitiva, mejorar su capacidad financiera, optimizar el modelo comercial de proximidad y mejorar el servicio a los clientes", ha señalado.

   Por último, la consejera ha recordado que el comercio minorista es uno de los sectores más activos dentro del Plan Estratégico de Subvenciones de la ADER y que aglutina el 13,4% de los proyectos aprobados en el periodo 2008-2016.

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