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LOGROÑO 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Boletín Oficial de La Rioja (BOR) ha publicado la Orden AGM/6/2026, de 19 de febrero, de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, por la que se fijan los periodos hábiles de pesca, las normas y requisitos relacionados con esta práctica en la Comunidad Autónoma de La Rioja durante 2026.
Para la presente temporada, la pesca de la trucha arrancará el 29 de marzo y se prolongará hasta el 30 de agosto, con la excepción de las zonas de montaña donde se abrirá la campaña el 5 de abril. Los cierres se producirán en los ríos Tirón y Oja entre los meses de junio y julio y, en las aguas de montaña, a finales de julio.
La mayoría de acotados permanecerán abiertos en agosto, aunque únicamente en la modalidad de sin muerte, y el Coto de Viguera alargará su campaña hasta finales del mes de octubre, una medida ya establecida hace cuatro años y que mantiene, junto con los cotos intensivos, la oferta de pesca cuando ya las aguas trucheras entran en descanso.
En los embalses de Mansilla, Gonzalez Lacasa y Enciso, que cuentan con una consideración especial, la temporada se fija entre el 8 marzo y el 30 septiembre, con todos los días de la semana como hábiles de pesca tradicional o pesca sin muerte.
Como es habitual, los cotos intensivos tienen su propia regulación y ofrecen a los pescadores la posibilidad de practicar la pesca de trucha casi todo el año, siempre que las condiciones de los tramos fluviales sean las adecuadas para ello. Actualmente, están abiertos y en funcionamiento normal, el embalse de El Villar en Tricio, el río Tirón en Anguciana, así como el embalse de La Grajera en Logroño, recién abierto el pasado domingo; el Coto Intensivo de Arnedo abrirá cuando los caudales lo permitan. Todos ellos ofertan la pesca de trucha arco iris, además de otras especies presentes en El Villar y en La Grajera.
Los criterios técnicos aconsejan la rotación de vedados, lo que supone el cierre de varios arroyos. En esta temporada, será los de Gatón, Tobía, Roñas y Bajo Urbión, además de los tramos del Tirón entre Herramélluri y Ochánduri y entre Cuzcurrita y Tirgo. Sin embargo, se reabren el Alto Urbión, Ormazal y Portilla, aunque manteniendo las limitaciones habituales de tallas y periodos hábiles.
Las aguas de ciprínidos, balsas de riego en el valle aisladas de cauces permanentes, y los ríos Ebro, Alhama y tramos muy bajos del Leza y Cidacos tienen posibilidad de pesca todos los días del año.
Debido a las labores de vaciado que han sido necesarias para reponer las válvulas de seguridad de la presa, esta temporada se establece la veda en el Coto del Perdiguero de Calahorra.
En las últimas campañas, algunos tramos medios y bajos de los ríos Najerilla e Iregua arrastran datos poblacionales negativos, lo que supone la toma de medidas de recuperación, aunque la mayoría de tramos altos, e incluso muchos tramos medios, ofrecen buenas poblaciones, lo que propiciará un correcto aprovechamiento sin problemas.
En este sentido, las sueltas de trucha común de Brieva mitigan la situación en estos tramos bajos, pero la escasez de reclutamiento anual aconseja ir reduciendo la extracción de ejemplares en los mismos, medida muy sencilla de tomar en cotos, pero complicada en los tramos libres.
La Dirección General de Medio Natural y Paisaje está trabajando en un nuevo marco normativo que permitirá crear escenarios libres de pesca regulada y facilitará un ajuste más certero de la presión en cada tramo de río. No obstante, el pasado 2025 ya se tomaron una serie de medidas para reducir la presión en tramos bajos, medidas que se mantienen inalteradas en la presente campaña:
Cierre de período de pesca extractiva en todos los ríos el 31 de julio.
Ampliaciones de tramos de pesca sin muerte, la Bolacha, tramo de Nájera y tramo de Casalarreina.
Mantenimiento de la veda en el tramo libre de Camprovín, entre la presa de Baños y la presa de Mahave.