Obras de Picasso, Juan Gris, Braque o Manolo Valdés en la muestra 'El vino como pretexto del cubismo' en el CCR - EUROPA PRESS
LOGROÑO, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
Obras de Picasso, Juan Gris, Georges Braque, Manolo Valdés, o el conocido como "el último pintor cubista", 'WillyLP' nombre artístico del pintor suizo Willy L'Eplattenier, se pueden visitar hasta febrero de 2028 en el Centro de la Cultura del Rioja, bajo el título de 'El vino como pretexto del cubismo'. Está conformada por 31 obras.
Una propuesta, la sexta, que viene de la mano de la colección 'Vivanco' que se ha presentado está mañana con presencia del director de la Fundación Vivanco, Santiago Vivanco, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, el concejal de Promoción de la Ciudad, Miguel Sainz, y el propio 'WillyLP'.
Vivanco ha destacado que "hasta ahora no he encontrado constancia de que se haya hecho una exposición de la relación del vino con el cubismo, con lo que se puede decir que es la primera vez que se hace una exposición de este tipo a nivel mundial".
Ha señalado que "para que una exposición se mantenga en el tiempo tiene que ser buena" por lo que "empezamos a pensar algo que fuera atractivo para el público, y se me ocurrió que el cubismo era un buen pretexto para hablar del vino".
Vivanco ha recordado que "el cubismo es la primera gran vanguardia que rompe con el arte que se venía haciendo desde el Renacimiento; es la primera ruptura, es la primera vanguardia como tal, y fue un antes y un después del cubismo".
Escobar, por su parte, ha destacado la relevancia que supone esta muestra porque "poder contemplar en Logroño de obras de artistas de la talla de Picasso, Juan Gris y Braque, es una oportunidad extraordinaria y un auténtico privilegio que refuerza la proyección cultural de nuestra ciudad y convierte el Centro de la Cultura del Rioja en un espacio expositivo de primer nivel".
La exposición, tal como ha explicado Escobar "quiere seducir tanto a los amantes del arte como a los del vino, ofreciendo una mirada inédita sobre cómo la modernidad artística encontró inspiración en uno de los símbolos más universales de nuestra cultura y una de las señas de identidad de nuestra comunidad autónoma".
"Esta exposición - que se presentó en FITUR- es una magnífica carta de presentación de Logroño y que propone un viaje en el que arte y vino se entrelazan para ofrecer a todos los logroñeses y logroñesas, y a todos los que nos visitan, una experiencia cultural única", ha destacado el alcalde.
Escobar ha agradecido a la Fundación Vivanco su colaboración "que nos permite seguir disfrutando de magníficas exposiciones y potenciar el CCR como polo de atracción turística, cultural y patrimonial".
'WillyLP' ha destacado "la difusión que se da con esta muestra a la cultura de primer nivel, la cultura universal para que llegue a todos los rincones y que sea mucha gente la que pueda compartir ese legado que trasciende la cultura".
UN DIÁLOGO INÉDITO ENTRE VINO Y CUBISMO
El cubismo, desarrollado a partir de 1907 por Pablo Picasso, Juan Gris y Georges Braque, revolucionó la historia del arte al romper con la perspectiva tradicional y proponer una representación basada en la fragmentación y los múltiples puntos de vista.
En este contexto, el bodegón y los objetos vinculados al vino como botellas, copas o mesas de taberna, se convirtieron en motivos privilegiados para experimentar con la geometría y la síntesis formal.
La exposición profundiza en este vínculo a través de una cuidada selección de piezas procedentes de la Colección Vivanco.
De manera excepcional, se han trasladado desde la exposición permanente del Museo Vivanco cuatro obras: 'La botella de vino', de Pablo Picasso; 'Botella de vino' y 'Naturaleza muerta', de Juan Gris; y 'Tetera y racimo de uvas', de Georges Braque.
DESCUBRIMIENTOS Y PRIMICIAS
La muestra, ha explicado Vivanco, incorpora además una obra nunca antes expuesta públicamente del artista Serge Férat (Moscú, 1881 - París, 1958), figura destacada del cubismo parisino y estrechamente vinculada a Guillaume Apollinaire y a la revista Les Soirées de Paris.
La singular trayectoria de Férat, marcada por la ruina tras la Revolución Rusa y por la destrucción de gran parte de su producción, convierte esta pintura en una pieza de especial interés para historiadores y coleccionistas. Otro de los grandes atractivos es la presentación de veinte obras gráficas intervenidas por Manolo Valdés (Valencia, 1942), uno de los artistas españoles vivos de mayor proyección internacional.
Estas piezas, hasta ahora conservadas en los depósitos del museo, muestran botellas y copas de vino, incluidas etiquetas históricas de bodegas riojanas como 'Paternina', 'Bilbaínas' o 'López Heredia', y dialogan con el lenguaje cubista desde una mirada contemporánea.
Por último, las obras de Willy L'Eplattenier (Suiza, 1953), 'Devoción', 'Chelo' y 'Violín y uva', sirven como colofón a la exposición, con una fragmentación formal en la que el color cobra especial protagonismo. A través de sus obras, L'Eplattenier reivindica la vigencia del espíritu cubista en la actualidad, razón por la cual, Santiago Vivanco lo definía como "el último cubista", testigo y heredero de una tradición que continúa transformándose.