Archivo - Una página web de juego 'online', a 16 de marzo de 2025, en Madrid (España) - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
LOGROÑO, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
El juego no resulta adictivo para todo el mundo, sin embargo, quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, especialmente los jóvenes, pueden estar más expuestos a desarrollar conductas problemáticas. Prevenirles, protegerles y el acompañamiento emocional -que sepan que no están solos- son los principales consejos que la investigadora de UNIR, Gemma Mestre Bach, nos traslada para ayudarles a superar esta adicción.
Según el Ministerio de Sanidad, las apuestas online en estudiantes de 14 a 18 años han aumentado un 4,2 por ciento respecto a 2023, una situación que, a juicio de la docente, ocurre ante la facilidad para acceder a ellos tras la llegada de Internet y el Juego Online. Esta situación permite que "los jóvenes puedan disponer de estos juegos 24 horas al día".
Si a ello sumamos que se presentan de forma cada vez más atractiva, con plataformas muy intuitivas y que a día de hoy "todo el mundo" tiene un móvil o un ordenador para acceder a plataformas de forma sencilla, sin necesidad de acceder a un local físico, hace muy simple que un joven pueda apostar dinero a pesar de tener menos de 18 años.
'TRASTORNO INVISIBLE'
Unas técnicas que, como advierte Mestre Bach a Europa Press, pueden pasar desapercibidas por el entorno familiar, ya que "pueden jugar sin que nos demos cuenta". "A estas nuevas formas de jugar los expertos le llaman el 'trastorno invisible' porque es muy difícil darse cuenta de que la persona tiene problemas con el juego. Sin embargo, siempre hay cambios en las conductas que pueden hacer sospechar".
Pero... ¿cuáles serían esas señales de alerta?. La investigadora principal del grupo de Adicciones recomienda tener en cuenta ciertos aspectos que pueden ayudarnos a ver algún cambio en el comportamiento de nuestros menores.
"Llega un momento en el que el juego se convierte en el centro de la vida de estas personas. Se despiertan y ya están pensando en apostar o en la estrategia qué van a hacer en cierto juego... y, si podemos, hay que adelantarnos a esta situación". En ese momento "todo lo demás pasa a un segundo plano; estudios, familia, amigos...".
También es una señal de alarma cuando el joven "necesita apostar cada vez más dinero o jugar más tiempo para sentir la excitación que sentía en un inicio". Ésta sería la fase de escalada, es decir, "cada vez necesitan un poco más" para "sentirse bien" y, finalmente, llegamos "a la falta de control de la conducta; Aunque lo intenten parar resulta muy difícil dejar de jugar".
Y es ahí donde aparecen "consecuencias negativas" en distintos niveles de la vida, sobre todo económicas pero también comienzan los conflictos en la familia, baja el rendimiento escolar o académico... y su conducta les interfiere en distintos ámbitos de la vida.
Es decir, la evolución es casi siempre la misma; "Comienzas experimentando y probando con el juego, llega la fase de ganancia, tu cerebro activa el circuito de recompensa, cada vez quieres más e incluso llegas a pensar que puedes llegar a vivir de ello, y después vienen las pérdidas, las consecuencias y los conflictos en todos los niveles".
Ante ello, lo fundamental es no sentir vergüenza y "pedir ayuda cuanto antes". Pero además, la experta considera que establecer un buen soporte familiar es muy útil para superar esta situación. "Si la familia se involucra en la recuperación, los resultados son mucho mejores".
DOCUMENTAL 'BAJO CONTROL'
Con el fin de visibilizar esta situación desde UNIR han presentado el documental 'Bajo Control', realizado junto a la productora PALOSANTO STUDIO, dentro de un proyecto impulsado por la Dirección General de Ordenación del Juego y el Ministerio de Consumo. "Queríamos explicarlo de una manera dinámica pero, sobre todo, sin alarmar porque creemos que ese no es el camino".
Para realizarlo se ha contado con diferentes voces, tanto de testimonios que habían pasado por el juego o que estaban en proceso de tratamiento, con personas de diferentes edades, con familiares y, por supuesto, con expertos tanto en clínica como en investigación para que todos "nos dieran sus perspectivas y opiniones".
Tras el trabajo realizado, la conclusión es que "necesitamos más prevención a nivel social, necesitamos que se conozca más el trastorno, que se hable más y que las personas sean más conscientes de que es un producto potencialmente adictivo. No lo será para todos pero sí para los más vulnerables y por tanto necesitamos regular mejor y ofrecer más prevención".
También ve indispensable que se actúe "de forma coordinada" con los distintos agentes sociales, la industria del juego, los expertos, las escuelas, las familias... "porque es un problema de la sociedad en general".
Aún así la profesora de UNIR quiere dejar claro que "se puede salir de esta adicción con ayuda profesional, nada está perdido. Evidentemente la recuperación es un proceso complicado porque pasa por distintas fases, puede haber recaídas pero incluso éstas forman parte del proceso".
Por tanto, asegura, "si la persona realmente se implica en el proceso terapéutico saldrá de esta situación complicada".
El documental de UNIR, realizado junto la productora PALOSANTO STUDIO, se puede ver en este enlace.