Publicado 05/06/2015 21:34CET

Vivanco reúne un total de 28 obras de grandes maestros del grabado contemporáneo en la muestra 'Inspirados por el vino'

LOGROÑO, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

El universo enológico ha sido fuente de inspiración para numerosos artistas a lo largo de la historia. Éste es el hilo conductor (al igual que la pasión por compartir y divulgar la Cultura del Vino) de la exposición 'Inspirados por el vino. Maestros del grabado contemporáneo', tal y como ha destacado en la inauguración el director general de Fundación y Experiencias Vivanco, Santiago Vivanco.

Una muestra excepcional que reúne obras de 19 creadores de la talla de Picasso, Miró, Dalí, Chagall, Tàpies, Andy Warhol, Paula Rego, Mel Ramos, Antonio Saura, Manolo Valdés, Miquel Barceló o Eduardo Arroyo, entre otros. Artistas contemporáneos sobresalientes cuyos 28 grabados, con el vino interpretado como eje central, forman parte de los fondos no expuestos del Museo Vivanco de la Cultura del Vino.

Estampas que, en su mayoría, se comparten por primera vez con el público y que son producto de más de 40 años de coleccionismo en torno a la Cultura del Vino por parte de la Familia Vivanco.

EL VINO, UNA SENSACIÓN ARTÍSTICA UNIVERSAL

La muestra, que permanecerá abierta desde el 5 de junio de 2015 hasta el 3 de abril de 2016, y cuya entrada es libre, ha sido posible gracias a la colaboración de la Obra Social La Caixa.

Las 28 estampas proponen un singular recorrido por la evolución del grabado desde el pasado siglo hasta nuestros días, a través de la particular representación del vino por cada uno de los autores: un reflejo de su relevancia a lo largo de la Historia de la humanidad y, en consecuencia, un motivo cuya influencia ha sido decisiva en las manifestaciones artísticas de todas las épocas.

Elemento presente y materializado de forma muy heterogénea en cada una de las obras seleccionadas, el vino evoca con la compleja técnica del grabado todas y cada una de las sensaciones que produce esta bebida universal. Desde el regocijo más festivo hasta la melancolía y la oscuridad más profunda.

A veces es protagonista indiscutible, como sucede en los grabados de Picasso alusivos a la mitología romana que pueden contemplarse en la exhibición. Durante los años 50 y 60, las referencias báquicas fueron una fuente de inspiración habitual para el genio cubista, y quedaron reflejadas en obras como Bacanal, Danza de faunos o El fauno o Pequeña cabeza de Baco.

Lo mismo ocurre con tres autores representativos de la Transición española: Manolo Valdés y sus botellas de aire cubista en Homenaje a Juan Gris y Botella, carta y pipa; o en el caso de Eduardo Arroyo y su divertida baraja de copas y sombreros; sin olvidar a Javier de Juan, con la estética del cómic reflejada en Sin título. La belleza del paisaje natural y el ritual del trabajo de la tierra quedan plasmados, desde muy diferentes concepciones artísticas, en los bellos Viñedos de Menchu Gal, en Los vendimiadores de Miró y en el magnífico Racimo de Yozo Hamaguchi. El punto de sensualidad lo aporta el pop art de Mel Ramos con una de sus célebres pin-ups, Martini Miss I.

En otros grabados el vino adquiere una presencia más sutil, como en el personal universo surrealista de Dalí y su Eros y Psiqué. Chagall evoca el "néctar de los dioses" desde un prisma vanguardista y expresivo en Pareja y caballete florido y Plianchkine offre á boire. Éste último, realizado en aguafuerte y tinta, fue una de las ilustraciones que acompañó la edición de Almas muertas, de Gógol, editado en 1948. Un matiz más inquietante adoptan las estampas de Miquel Barceló o Paula Rego, donde con la embriaguez aflora cierta sensación de melancolía, o la representación grotesca del Cocktail Party de Antonio Saura.

EL RENACIMIENTO, INSPIRACIÓN DEL ARTE EFÍMERO DE SFHIR

Además de artistas consagrados, 'Inspirados por el vino. Maestros del grabado contemporáneo' incluye talentos en ebullición como David Rodríguez Caballero, cultivado en la cantera de la prestigiosa Galería Marlborough y galardonado con el Primer Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco en 2008.

En este sentido, la inauguración de la muestra ha subrayado el vínculo entre las técnicas de estampación clásicas y las manifestaciones plásticas más actuales, como el arte callejero.

Durante la inauguración, Sfhir, uno de los representantes más notables de esta disciplina en España, ha realizado la espectacular performance 'Lumen', particular interpretación de Sfhir sobre la exposición inaugurada, enmarcada en la filosofía del Proyecto Vivanco: una recreación de la química del vino mediante formas de luz que dibujan sus moléculas y átomos.

Para ello, el artista ha pintado con linternas y láser, sobre una superficie impresa con pintura fotoluminiscente, mágicos trazos de luz. Esta técnica pionera tiene como paradójico resultado una obra efímera, que expira a la vez que se está creando. A lo largo de la performance el sonido ha acompañado y envuelto cada creación. El resultado, un espectador sumergido en el universo 'Lumen'.

Y es que para Sfhir, que actúa por primera vez en La Rioja, "el vino, al igual que el arte, forma parte de nuestra cultura. Nuestro país tiene el ángulo de incidencia de la luz del sol más apropiado para percibir los colores y, por tanto, para crear arte, y ese maravilloso sol es el mismo que hace que nuestro vino sea el mejor del mundo", asegura Sfhir. "De hecho, lo que hice antes de pensar en lo que iba a dibujar en la performance fue beber una copa de Vivanco rosado".

Este artista, que aúna en su obra la espontaneidad propia del grafiti con técnicas más artesanales y herramientas diversas, se autodefine como "politoxicómano del arte", porque se siente inspirado por manifestaciones plásticas de todo tipo y época. Sin embargo, asegura que el movimiento que más le ha inspirado ha sido el Renacimiento. "Me fascina la obsesión que tenían los pintores de aquella época por la perfección técnica, llegando a límites increíbles. Creo que el arte urbano bebe de todas las corrientes anteriores. Les da un toque de frescura y las libera de todo tipo de reglas y ataduras. La estética del grabado también tiene su interpretación en el mundo del arte urbano, con el claro ejemplo de la técnica de plantillas con la que Banksy se hizo famoso".

EL GRABADO, UNA DISCIPLINA CON PERSONALIDAD PROPIA

Hasta finales del siglo XIX, el grabado se concebía fundamentalmente como herramienta de difusión de imágenes e ilustraciones. Con la aparición de la fotografía y el surgimiento de las vanguardias, con el consiguiente alejamiento de la representación figurativa, las técnicas de estampación -grabado, litografía, aguafuerte, aguatinta- empiezan a reconocerse como disciplinas creativas con personalidad propia.

El pintor abraza las posibilidades técnicas y estéticas que éstas les brindan para experimentar y encontrar nuevos caminos para plasmar su visión del mundo. Así, personalidades tan relevantes como Picasso, Juan Gris, Braque o Chagall cultivarán el grabado, para otorgarle un lugar singular dentro de su producción.

Las 28 obras que pueden contemplarse en 'Inspirados por el vino. Maestros del grabado contemporáneo' forman parte de la Colección privada de la Familia Vivanco en torno al arte del grabado, que en la actualidad supera las 300 estampas. Entre ellas, destacan joyas del grabado clásico y contemporáneo de autores como Mantegna, Durero, Rembrandt, Picasso, Joan Miró, Juan Gris, Roy Lichtenstein o Eduardo Chillida. Y todas ellas con el universo vinícola como motivo de inspiración.