Unos 75.000 empleados de hostelería y alimentación tendrán que renovar sus carnets de manipulador de alimentos este año

Actualizado 02/09/2007 20:11:30 CET

MADRID, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

Unos 75.000 trabajadores del sector de la hostelería y la alimentación en Madrid, aproximadamente la mitad de todas las personas empleadas en este ámbito, deberán renovar sus carnets de manipulador de alimentos este año, según datos de la Asociación de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados de la Comunidad de Madrid (ADEPESCA) facilitados a Europa Press.

"En el año 2002 se firmó un nuevo convenio con la Comunidad para obtener esta certificación, que se otorga por 5 años, así que la gran mayoría de los que lo sacaron entonces tienen que renovarlo antes de que acabe el año", explicó la adjunta al director general de la Asociación, María Luisa Álvarez.

Esto significa que, sólo en el sector de la pescadería, hasta 2.000 abonados tendrán que volver a atender los cursos de formación especializada para obtener este carnet, imprescindible para trabajar en cualquier profesión que implique manipulación de alimentos, ya sea en su elaboración, distribución, venta o servicio.

"El 95 por ciento de los pescaderos asociados a Adepesca tienen que pasar por este trámite, si bien ya hemos renovado aproximadamente a más de 500 trabajadores", añadió Álvarez.

Además de ellos, otros colectivos como el de fruteros, carniceros o panaderos también tendrán que superar este trámite, así como los profesionales de restaurantes, comedores escolares, colegios o mayoristas. "En total, unos 50.000 establecimientos, sólo en la Comunidad de Madrid", apostilló la adjunta al director general de Adepesca.

CURSOS PRÁCTICOS Y PRESENCIALES

El curso al que tendrán que asistir todos estos profesionales constará de 15 horas a distancia y 5 horas presenciales. "El objetivo es ayudar a implantar los sistemas de autocontrol obligatorio de seguridad alimentaria para que las empresas del sector sepan ver por sí mismas sus puntos fuertes y sus debilidades", indicó Álvarez a Europa Press.

En concreto, se les enseñarán guías de higiene, a identificar peligros relacionados con la seguridad alimentaria, etiquetado, transporte y cualquier otra situación que puede planteársele a un profesional desde el momento en que compran el género hasta que lo venden.

Además, las asociaciones como Adepesca seguirán ofreciendo cursos de iniciación para obtener el carnet por primera vez, con un máximo de 15 personas por grupo. "Más o menos se presentan unos 150 nuevos profesionales cada año", especificó Álvarez. En todos los casos se ofrecen, también, ejercicios prácticos.

El ciclo se cierra con las inspecciones que los ayuntamientos deben realizar en los comercios, para asegurarse que todas las personas que trabajan con alimentos tienen esta certificación. Asimismo, la Comunidad de Madrid debe sancionar el programa de los cursos antes de que éstos se impartan.

Los asociados de Adepesca no tienen que pagar nada por el curso, ya que está subvencionado por la Comunidad de Madrid o mediante un descuento por formación en su cuota de la Seguridad Social. "Además, en la Asociación se ofrece este cursillo gratis a los empleados y familiares de los asociados", apostilló Álvarez.

Para el resto, el precio puede oscilar desde los 50 a los 150 euros, dependiendo del número de horas del curso, del nivel e incluso del tipo. "Y es que la formación, por ejemplo, de un frutero, es más simple que la de un pescadero", justificó la adjunta al director gerente.