Archivo - Audiencia Provincial de Madrid, a 17 de abril de 2026, en Madrid (España). - Antonio Gutiérrez - Europa Press - Archivo
MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
Una mujer acusada de estafar a su padre, un hombre de 75 años que se trasladó a su domicilio en Valdemoro tras una caída en 2020, ha negado en el juicio haberse apropiado de su dinero y ha defendido que su progenitor se encontraba en plenas facultades y que fue él quien le autorizó a realizar las retiradas de efectivo.
El juicio se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid contra la mujer, acusada de un delito de estafa, por el que la Fiscalía solicita para ella una pena de 18 meses de prisión, al considerar que se aprovechó de la situación de vulnerabilidad de su padre.
"Vivía en su casa. Tuvo un percance de salud y mi padre se vino conmigo a Valdemoro. Estaba en uso de sus facultades", ha manifestado la acusada durante su declaración ante el tribunal, ante quien ha sostenido que la denuncia que le interpuso el padre guarda relación con un problema con la herencia.
La procesada ha explicado que durante el tiempo que su padre permaneció en su domicilio se ocupaban de él tanto ella como su pareja, pero ha insistido en que el hombre era autosuficiente y podía desenvolverse por sí mismo. "Se manejaba solo con el dinero, iba a comprar, iba a arreglar el coche, hacía las compras", ha señalado.
Preguntada directamente por si había sacado dinero de las cuentas bancarias de su padre, la acusada ha respondido afirmativamente, aunque ha negado que lo hiciera sin autorización. "Sí, señor. Mi padre me autorizó", ha declarado.
Según su versión, las retiradas respondían a las necesidades económicas de su progenitor y a los gastos que generaba su estancia en el domicilio familiar. "Saqué dinero porque mi padre me pidió para cubrir sus gastos en casa", ha explicado.
La acusada ha relatado además que, cuando su padre se encontraba ingresado en el hospital, fue él mismo quien le entregó su tarjeta bancaria para que pudiera disponer de efectivo. "Estando ingresado en el hospital me dio la tarjeta para que sacara dinero", ha afirmado, insistiendo en que el objetivo era "cubrir todas sus necesidades".
Por su parte, el hermano de la acusada ha relatado que su padre le contó que le habían robado y que le habían cogido las tarjetas bancarias. Según su testimonio, el hombre insistía en que quería denunciar lo ocurrido.
Además, ha explicado que su padre le detalló las distintas salidas de dinero de sus cuentas y las fechas en las que se habían producido, unas operaciones que, según ha señalado, coincidían con el periodo en el que permaneció en casa de la acusada, su hija.
ACUSACIÓN FISCAL
La Fiscalía, sin embargo, sostiene que la mujer se aprovechó del deterioro físico y psíquico de su padre para hacerse con su dinero. El Ministerio Público solicita 18 meses de prisión por un delito de estafa y sostiene que el hombre presentaba una enfermedad pulmonar que, unida a un deterioro "probablemente senil no diagnosticado", afectaba a su capacidad para decidir sobre sus intereses.
En concreto, la acusación sostiene que la procesada realizó retiradas de dinero por unos 11.000 euros sin consentimiento de su padre y que, además, le indujo a realizar operaciones que le ocasionaron un perjuicio económico y un beneficio para ella.
Entre estas operaciones figura una transferencia de 47.000 euros realizada el 23 de abril de 2020 desde una cuenta del padre a otra de la acusada. Posteriormente, según Fiscalía, la mujer llevó a su progenitor a una notaría de Ciempozuelos para formalizar una escritura de donación a su favor.
La acusación considera que estas actuaciones se produjeron mientras el hombre se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad, después de haberse trasladado a casa de su hija para recuperarse de un problema de salud. La defensa mantiene, por el contrario, que las operaciones se realizaron con conocimiento y autorización del padre.