MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
Alberto García Romero tomó hoy posesión como presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), un cargo que dijo afrontar con "ilusión, imaginación y responsabilidad", siendo "consciente del momento complejo que atraviesa la Farmacia" pero también de "la oportunidad que representa esta nueva etapa".
En un acto presidido por el consejero de Sanidad y Consumo, Manuel Lamela, al que también asistió el presidente saliente de la institución colegial, José Enrique Hours, García Romero juró su cargo junto al resto de miembros que componen la nueva Junta de Gobierno y se comprometió a trabajar en los próximos cuatro años por dar al colectivo "un marco profesional estable y seguro" y por "modernizar la relación" entre farmacéutico y paciente. Elaborar una base de datos con información de todas las áreas sanitarias inherentes al ejercicio profesional del farmacéutico, así como un catálogo de Medicamentos y Productos Sanitarios y una Red Virtual Privada son algunos de los proyectos que el presidente entrante se propone desarrollar.
Durante su intervención, García Romero tuvo palabras de reconocimiento para su antecesor, José Enrique Hours, con el que ha trabajado en la última legislatura como secretario del COFM y al que elogió asegurando que "ha hecho de la excelencia su norma de trabajo".
Asimismo, subrayó la "relación continua y abierta" que la institución mantiene con la Consejería de Sanidad y Consumo y el Gobierno que preside Esperanza Aguirre, cuya gestión en el ámbito sanitario aplaudió. "FRUSTRACIONES" DE HOURS
La candidatura encabezada por García Romero, madrileño de 52 años, es la única que se presentó a las elecciones internas para sustituir a Hours, que deja el cargo tras doce años al frente de la institución.
En su discurso, el presidente saliente no quiso hacer balance de su gestión argumentando que "no le corresponde" a él hacerlo, pero sí hizo hincapié en la "honradez y eficacia" con la que llegó a la presidencia del COFM, dispuesto a "no escatimar un solo esfuerzo para dignificar esta profesión milenaria con una demanda cada vez más exigente", una tarea que "no es nada cómoda -aseguró- y no genera precisamente amistades".
"Aquí no se viene a que te aplauda el Ministerio, ni siquiera el consejero de Sanidad", advirtió Hours, quien aseguró abandonar la presidencia del Colegio con "algunas frustraciones" como "no ser capaz de contener el progresivo e injusto deterioro" del margen de las oficinas de farmacia, debido a la "presión del expansivo gasto sanitario", ni de implementar el plan tecnológico diseñado por la institución.
CRÍTICAS A LA LEY DEL MEDICAMENTO El otro sinsabor que se lleva es "no haber encontrado respaldo" en el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos para oponerse a aspectos de la nueva Ley del Medicamento como la venta de medicamentos por Internet, los genéricos con marca o la posibilidad de que los centros de salud puedan dispensar medicamentos.
Por su parte, el consejero de Sanidad y Consumo destacó que "la constante" del Gobierno regional ha sido "mantener una permanente y leal colaboración con todas las instituciones sanitarias", entre ellas el COFM, y se refirió al "magnífico buen hacer" del presidente saliente, quien le "ha enseñado mucho -dijo- sobre la Farmacia y la realidad de la profesión".
En este punto, nombró proyectos abordados conjuntamente "de enorme complejidad", como la campaña 'Pierde peso, no salud', una red de farmacias centinela "pionera en España" y la atención a los pacientes mayores polimedicados.
Lamela cerró el acto asegurando que comparte la "frustración" de Hours sobre la Ley del Medicamento, que, a su juicio, está hecha "de espaldas a la realidad, la modernidad y el futuro" del sector y es "una oportunidad perdida" que, no obstante, "como cualquier otra ley, se cambia con otra". "Espero que pronto un nuevo gobierno del PP afronte, desde el consenso y la negociación, una ley a la medida del futuro del sistema sanitario", concluyó.