Una asociación de Morata de Tajuña impulsa el rendimiento escolar y la participación de los jóvenes más desfavorecidos

Jóvenes en Movimiento (JeM)
JÓVENES EN MOVIMIENTO
Publicado 23/12/2018 12:03:32CET

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

La asociación sin ánimo de lucro Jóvenes en Movimiento (JeM) de Morata de Tajuña ha puesto en marcha un programa gratuito para ayudar a los jóvenes de la población en edad de escolarización, y que se encuentra en una situación económica y social más desfavorecida, a mejorar sus rendimientos académicos y a fomentar su participación ciudadana.

El proyecto 'Ni un@ menos: Promoción del éxito escolar y convivencia intercultural', que ha contado inicialmente con financiación de la Fundación Obra Social La Caixa, comenzó hacer alrededor de un año después de que la asociación detectara en el municipio las necesidades que refleja el propio nombre del programa.

"Nos dimos cuenta de que un número importante de jóvenes en edad de escolarización obligatoria se quedaban por el camino en dos aspectos. Por un lado, al no conseguir finalizar la educación obligatoria o continuar su formación con estudios post-obligatorios y, por otro lado, en relación con su bajo nivel de participación en actividades culturales y de ocio del municipio", explica la asociación.

En este sentido, Jóvenes en Movimiento detalla que estas situaciones suelen afectar más a población en situación de desventaja económica, así como a familias inmigrantes donde el nivel de ingresos es menor, "lo cual es muy habitual en el Sureste de la Comunidad de Madrid.

Ante esta situación, la asociación comenzó a mantener reuniones con el Departamento de Orientación del Instituto y con varios profesionales de la Mancomunidad de Servicios Sociales de la zona para hacer un análisis de necesidades sistémico, a partir de las cuales perfiló un proyecto con el que pretendía que "ningún joven se volviese a quedar atrás".

La iniciativa incluye varias áreas de intervención para dar una respuesta integral a las necesidades detectadas, desde talleres socioeducativos en los que se instruye a los alumnos en técnicas de estudio y se trabaja con ellos sobre distintas variables que intervienen en el éxito escolar, como la motivación y expectativas académicas, hasta un plan de voluntariado con el que se ha fomentado la participación activa de los jóvenes.

En especial, destaca que ha sido "muy gratificante" observar cómo jóvenes de Educación Secundaria con experiencias acumuladas de fracaso escolar ayudaban a alumnos de Educación Primaria a hacer sus tareas escolares, sintiéndose así que estaban siendo valiosos en algo para lo que se les había hecho ver que no valían. "Esto les ha permitido adquirir competencias académicas y mejorar la imagen que tenían sobre sí mismos como estudiantes", asegura.

La asociación también remarca que un factor clave para el éxito del proyecto ha sido contar con un equipo de profesionales "comprometido y especializado", entre los que se incluyen una psicóloga, una educadora social, un integrador social, un psicopedagogo, tres monitoras y cuatro voluntarios se han encargado de ejecutar las diferentes actividades. Asimismo, agrega que la coordinación efectiva con otros agentes del territorio, como los profesionales del instituto, ha sido "vital".

AYUDA DE LA CAIXA

El proyecto piloto, que se ha desarrollado desde finales del pasado año y a lo largo de todo 2018, fue seleccionado por la Fundación Obra Social La Caixa en su convocatoria estatal de Interculturalidad y Acción Social 2017, dotando al mismo de una ayuda económica de 24.000 euros.

Jóvenes en Movimiento destaca que la implementación del proyecto no hubiera sido posible sin este apoyo y detalla que prácticamente el 90% del presupuesto se ha destinado a cubrir los gastos derivados de la contratación de los profesionales que han desarrollado las actividades.

En este sentido, incide en que una de las mayores dificultades a las que se enfrentan las entidades que apuestan por la innovación social y que actúan en el ámbito local es garantizar la continuidad y escalabilidad del proyecto. Así, reconocen que, dado que este tipo de iniciativas se dirigen a apoyar a jóvenes que en muchas ocasiones se encuentran en situación de desventaja socioeconómica y cultural, queda descartado fijar una cuota para sufragar el servicio.

Sin embargo, también es complicado optar a financiación externa, ya que para las potenciales entidades financiadoras puede no resultar demasiado atractivo invertir en proyectos que se desarrollan en municipios pequeños. "Al final la continuidad y viabilidad económica depende de que desde la Administración local se reconozca la existencia de la necesidad que el proyecto está cubriendo y se asuma la financiación", admite.

A pesar de ello, la asociación es optimista y confía en poder dar continuidad a las actividades que han venido realizando este último año. "Nuestra intención es continuar y vamos a esforzarnos en conseguir la financiación necesaria para ello. El proyecto ha alcanzado un considerable valor social en el municipio, ganándose el apoyo de chavales, familias, instituto o servicios sociales, por lo que creemos que solicitar 8.000 o 9.000 euros al Ayuntamiento para todo un año es bastante razonable", asegura.

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