Publicado 05/03/2021 16:46CET

Basílica de Cristo de Medinaceli cerrará este primer viernes de marzo a las 22h "sí o sí" para cumplir el toque de queda

Una devota toma una foto de Jesús de Medinaceli durante el segundo año que se suspende el tradicional besapiés por riesgo de contagio de coronavirus
Una devota toma una foto de Jesús de Medinaceli durante el segundo año que se suspende el tradicional besapiés por riesgo de contagio de coronavirus - Eduardo Parra - Europa Press

Sobre las colas, dice que han sido han sido "espontáneas" y pide responsabilidad a los fieles y devotos

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

La basílica del Cristo de Medinaceli cerrará este primer viernes de marzo a las 22 horas "sí o sí" para cumplir con el toque de queda que imponen las restricciones para evitar los contagios por coronavirus, ha avisado el vicehermano mayor de la Cofradía del Cristo de Medinaceli, Miguel Ángel Izquierdo Mota, en declaraciones a Europa Press.

La tradición establece que el primer viernes de marzo se celebre el besamanos, suspendido por la Covid-19, y para eso el templo se abre desde la medianoche del jueves al viernes y cierra sus puertas cuando no quedan más fieles en la calle esperando a entrar, sea la hora que sea.

"Hemos restringido horarios por el toque de queda. Este año hay que ser conscientes de que a las 22 horas, sí o sí, vamos a cerrar la basílica, haya gente en la calle o no, porque a las 23 horas tenemos que estar en casa y no todos vivimos en el convento", ha indicado.

CASI 300 AÑOS DE TRADICIÓN

Fieles y devotos acuden todos los viernes del año al Cristo de Medinaceli, a las espaldas de Neptuno, pero "el primero de marzo es más especial". "Llevamos haciéndolo casi 300 años. Solía coincidir con el primer viernes de Cuaresma, que es cuando se hizo tradición venir al Cristo de Medinaceli ese primer viernes de marzo", ha descrito.

Normalmente, antes de la pandemia, acudía al Cristo de Medinaceli el primer viernes de marzo "gente de toda España". Hoy la situación es muy distinta: si normalmente un viernes como éste congregaba a entre 300 y 400 autobuses de fuera de Madrid, ya el año pasado se redujeron a 60 y en 2021 las colas son de vecinos de la ciudad y de la región dado que las comunidades autónomas están perimetradas.

Izquierdo Mota ha asegurado que las colas que se han registrado este viernes han sido "espontáneas por gentes y devotos del pueblo de Madrid" dado que la cofradía ha anulado el besamanos. El templo ha abierto "como un viernes normal", con los horarios restringuidos, de 6.30 a 22 horas.

"Lo que hay son fieles y devotos que vienen todos los viernes. Hoy hay cola pero desde junio, cuando se abrieron las iglesias, también vienen, son asiduas en venir", ha asegurado.

COMO EN DOÑA MANOLITA

Sobre las colas que se han registrado este viernes, el cofrade ha remarcado que ellos son responsables de lo que ocurre en el interior del templo y pide responsabilidad para lo que sucede fuera. "Lo comparo como en Navidad se va a comprar la lotería a Doña Manolita. Ellos son responsables de lo que hay dentro pero fuera la gente tiene que ser consciente de lo que está pasando y guardar su seguridad lo mejor que pueda", ha argumentado.

La cofrafía ha organizado dos filas, "una para subir y venerar la imagen y otra para entrar en la iglesia para la misa o para ver la imagen pero sin subir arriba". "El aforo es el que es. Una vez que la iglesia está aforada se cierran filas y la gente ya no puede estar en la basilica, por eso hay más colas de lo normal, porque dentro tenemos que cumplir con las normas de las que sí somos responsables", ha expuesto. El aforo permitido, del 50 por ciento, supone unas 200 o 250 personas en el interior.