Comienza la temporada de los anfibios en la región

Temporada de anfibios en Madrid
APAF-MADRID/EUROPA PRESS
Europa Press Madrid
Actualizado: sábado, 26 marzo 2011 13:00

MADRID 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Tras las lluvias invernales y ante la llegada de la primavera ha comienza una temporada idónea para la observación de los anfibios en el campo, puesto que los ríos, lagunas, charcas y fuentes de la región están cargados de agua y las temperaturas se suavizan, por lo que buena parte de ranas y sapos salen de sus escondrijos para reproducirse.

Según ha explicado la Asociación Profesional de Agentes Forestales (APAF-Madrid) los anfibios atraviesan dos fases a lo largo de su desarrollo: una fase acuática (de larva o renacuajo) y otra más o menos terrestre (cuando esa larva se convierte en adulto propiamente dicho).

El esquema general es el siguiente: la hembra de una especie deposita los huevos en el agua; inmediatamente el macho los fecunda, y allí queda la freza hasta que emergen las pequeñas larvas las cuales, tras un periodo variable de estancia en el agua, se metamorfosean y originan nuevos ejemplares adultos.

Este esquema puede sufrir curiosas variaciones, como por ejemplo las salamandras adultas, cuyas hembras acuden al arroyo a parir sus larvas, o los 'sapos parteros', llamados así porque el macho porta los huevos fecundados adheridos a su espalda, visitando el agua de cuando en cuando a remojarlos hasta que un buen día eclosionan las larvas.

En la Comunidad de Madrid existen unas 17 especies de anfibios, que se clasifican en dos grandes grupos: urodelos (o anfibios con cola, como salamandras y tritones), y anuros (sin cola: ranas y sapos), según datos de la asociación. Son enormemente decisivos y beneficiosos para el ecosistema, en tanto que se alimentan de mosquitos u otros insectos molestos para las personas; también depredan sobre insectos que dañan huertas y cosechas.

En Madrid, la Sierra de Guadarrama resulta un lugar de gran interés para la observación de anfibios, así como determinadas charcas y humedales de la zona oeste. El sureste madrileño también alberga sorpresas aunque no es la zona más óptima debido a sus precipitaciones más escasas.

AGENTES FORESTALES Y HERPETOLOGÍA

Los agentes forestales tienen entre sus funciones la vigilancia de la fauna silvestre. Anualmente se realiza en muchos lugares de la Comunidad un seguimiento de los principales puntos de agua que albergan poblaciones de anfibios, a menudo en colaboración con otras entidades como el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

En general, APAF-Madrid ha recordado algunas recomendación. Así, han indicado que los anfibios son especies muy sensibles, muchas protegidas por la ley. Además algunas especies de sapos están en franca regresión debido a una enfermedad que les diezma alarmantemente (una infección por hongos). No hay que cogerles para evitar estresarlos, lo mejor es observarlos tranquila y respetuosamente.

Además, aconsejan no introducir especies exóticas de peces en estanques, porque además de estar prohibido por la ley, acabarán con las poblaciones de anfibios preexistentes. Si hay que limpiar o vaciar un estanque o fuente, conviene vigilar la presencia de larvas de anfibios. De existir éstas y no poder retrasar la limpieza, se debe avisar a los agentes forestales a través del siguiente numero de teléfono: 900 181 628.

Por otro lado, existen carreteras que, tras la época de lluvias, constituyen paso obligado de anfibios adultos en busca de charcas para procrear. A veces se contabilizan muchas decenas de ejemplares atropellados; hasta que las administraciones señalicen convenientemente estos tramos, se agradecería una conducción del vehículo tan cuidadosa como lo permita la seguridad vial.

Los forestales recuerdan que la ley prohíbe el maltrato y molestia injustificada a la fauna silvestre. Finalmente, insisten en que ranas y sapos no son "sabandijas" sino animales dignos de conservar y respetar, necesarios y beneficiosos, y que, lamentablemente, cada vez escasean más en nuestros ecosistemas.

Contenido patrocinado