La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, en el Laboratorio de Aguas Depuradas del Canal de Isabel II en Majadahonda, durante la presentación del plan de análisis de aguas residuales para la detección de drogas. - EUROPA PRESS
MAJADAHONDA 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid analizará las aguas residuales de 17 depuradoras y otras estaciones del Canal de Isabel II --que abarcan al 64% de la población-- para analizar monitorizar la presencia de sustancias psicoactivas ilegales y reforzar así la protección de la salud.
Así lo ha anunciado este lunes la consejera de Sanidad, Fátima Matute, desde las instalaciones del Laboratorio de Aguas Depuradas del Canal de Isabel II en Majadahonda, donde ha estado acompañada del consejero delegado del Canal, Mariano González.
Este proyecto proporcionará "información complementaria a los métodos de vigilancia epidemiológica habituales", lo que permitirá a la Comunidad de Madrid obtener una "radiografía científica" para la adopción de decisiones concretas.
Matute ha destacado que este proyecto busca "avanzar en el cuidado de la salud, especialmente de la población más joven". Las principales sustancias que se buscarán son cannabis, cocaína, éxtasis, anfetaminas o metanfetaminas, según apunta la Consejería.
Esta iniciativa novedosa puede llegar a recordar al Proyecto Vigía puesto en marcha durante la pandemia de coronavirus para detectar la presencia de la COVID-19 en las aguas residuales. Este proyecto fue reconocido por la ONU y exportado a otros países.
17 ESTACIONES DEPURADORAS
Las muestras se obtendrán inicialmente en 32 "pozos centinelas" vinculados a 17 estaciones depuradoras del Canal de Isabel II, que representan a cerca del 64% de la población madrileña. Por el momento el Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha detallado dónde se ubican estos pozos.
Estos emplazamientos podrán cambiar o ampliarse en función de las necesidades y los propios resultados. "Estas mediciones no se hacen para estigmatizar", ha incidido Matute, abundando en que el objetivo final del proyecto es "ayudar".
Matute ha incidido en que la selección de estos puntos "no es aleatoria", y el análisis de las aguas residuales se realizará uno entre semana y otro en fin de semana. Por el momento se ha detectado la presencia de cocaína, cannabis y éxtasis, por este orden.
La consejera ha destacado que este proyecto servirá para conocer detectar el consumo y viene a completar la labor que se realiza en los hospitales, donde el año pasado se detectaron hasta 20 nuevas sustancias psicotrópica.