Archivo - Vistas del pantano de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias, Madrid (España). - Isabel Infantes - Europa Press - Archivo
MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha reconocido que la concienciación ciudadana es imprescindible para evitar tragedias en zonas de baño prohibidas del pantano de San Juan, en el extremo suroeste de la región, como la ocurrida el pasado fin de semana y que se repiten todos los veranos.
"Que la información no llegue a todos los ciudadanos es lo que quizás nos angustia más", ha reconocido Novillo en una entrevista para Europa Press en la que ha mostrado su sorpresa sobre "cómo puede volver a pasar lo mismo" verano tras verano a pesar del trabajo del Ejecutivo madrileño por concienciar sobre los riesgos de este tipo de masas de agua.
El consejero ha insistido en que "no son aguas abiertas", sino que son zonas "muy peligrosas" en las que hay caídas de nivel, muchos metros de profundidad, donde la visibilidad es prácticamente nula y en el fondo se acumulan fango, escombros y cordeles en los que los bañistas pueden quedar atrapados.
A este escenario se le suman otros factores como el consumo de alcohol o una prolongada exposición al sol, que haría que el baño en zonas no permitidas para ello se convirtiera en una actividad de mayor riesgo aún. "Volvemos a tener una tragedia", ha resumido.
DOS ZONAS VIGILADAS
La Comunidad de Madrid mantiene cada verano un dispositivo específico de vigilancia en las dos zonas que están habilitadas para el baño en el pantano de San Juan, como son la playa Virgen de la Nueva, en San Martín de Valdeiglesias; y la playa El Muro, dentro de los márgenes de la localidad de Pelayos de la Presa.
En estas zonas operan efectivos del Summa 112 y de la Cruz Roja, y además hay socorristas durante la temporada estival que, según ha explicado Novillo, realizan hasta 200 intervenciones cada verano. "Salvan vidas y no hay ningún problema cuando ellos están allí", ha destacado.
Por contra, ha subrayado que el baño fuera de estas áreas esta prohibido tanto por motivos de seguridad como por cuestiones relacionadas con la calidad del agua y la protección medioambiental. Ni la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ni Canal de Isabel II lo permiten.
DIFICULTAD PARA RESTRINGIR EL ACCESO
En este contexto, el consejero ha reconocido que la capacidad de la Comunidad a la hora de limitar el acceso a la zona es limitada debido a la gran extensión del pantano de San Juan, la cantidad de accesos por los que se puede llegar e incluso porque hay urbanizaciones con salida directa o casas con embarcaderos.
"No podemos vigilar todos los kilómetros y kilómetros de orillas de los embalses", ha señalado Novillo, que apunta que los ayuntamientos en los que se ubica el pantano les trasladan sus demandas para reforzar la vigilancia en la zona.
Con todo, ha defendido las campañas informativas impulsadas por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112), los Agentes Forestales y la Cruz Roja, aunque ha reconocido que sigue siendo necesario insistir en la concienciación ciudadana y ha equiparado el baño en estas zonas a cuando se conduce con exceso de velocidad.
"Cuando vas a 200 kilómetros por hora o conduces con alcohol sabes que te estás jugando la vida. Pues evidentemente no te bañes en un sitio que está prohibido, no está vigilado y encima has consumido alcohol", ha zanjado.
La Comunidad de Madrid mantiene actualmente autorizadas únicamente cinco zonas naturales de baño en toda la región y ha reforzado este verano la vigilancia en espacios protegidos, especialmente en el entorno de La Pedriza y el curso alto del río Manzanares, donde el baño está prohibido.