El consejero de Transportes, Ángel Garrido durante el pleno de la Asamblea de Madrid este jueves. - Pool
MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid está valorando la transformación en lanzaderas directas de autobuses de algunas de las líneas que recorren los ejes principales y tienen mayor demanda dentro del plan de desescalada en el transporte público, con el objetivo de garantizar la movilidad de los ciudadanos con la máxima seguridad.
Así lo ha avanzado este jueves el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido, en el Pleno de la Asamblea de Madrid, donde ha explicado las principales medidas incluidas en la estrategia para la desescalada en la red de transporte público de la región, "garantizando siempre la movilidad de aquellos que necesitan desplazarse, con las máximas condiciones de seguridad tanto para ellos como para los profesionales que lo hacen posible".
"El Gobierno regional ha diseñado una estrategia de movilidad para la desescalada, basada en la última Encuesta de Movilidad y considerando las necesidades de la demanda creciente de transporte público que se irá produciendo paulatinamente", ha señalado Garrido, quien ha indicado que, con el inicio de la fase 0 de la transición, ya se está registrando un incremento del 19 por ciento en la demanda del transporte público.
El consejero ha explicado que, tomando como referencia la distancia social establecida por el Gobierno central, que limita el aforo a un 50 por ciento en el transporte público y fija una densidad de dos personas por metro cuadrado, la red madrileña sólo podrá asumir un 45 por ciento de la capacidad que tenía antes de la alerta sanitaria.
Por este motivo, el Ejecutivo autonómico ha diseñado varias actuaciones para poder seguir fomentando el uso del transporte público "como herramienta fundamental para la sostenibilidad medioambiental, social y económica".
EVITAR LA ESTIGMATIZACIÓN
En primer lugar, se va a desplegar el cien por cien de la oferta del transporte público para garantizar en todo lo posible el distanciamiento social, lo que se complementa con el uso obligatorio de mascarilla.
Tras constatar que el uso obligatorio de mascarilla constituye "una medida sencilla en lo sustancial pero de sentido común, que incrementa la seguridad de todos los usuarios, evitando la estigmatización del transporte público", Garrido ha agradecido el "cambio de criterio" del Ministerio de Transportes en este asunto, en línea con las peticiones planteadas por el Gobierno madrileño en las últimas semanas.
Asimismo, se va a incrementar la oferta en los tramos de mayor intensidad y el servicio en las paradas con más demanda, y está estudiando reforzar algunos de los tramos más utilizados de rutas ferroviarias con líneas de autobús que repliquen su recorrido, así como promover y potenciar planes de movilidad al trabajo, especialmente en grandes empresas.
FOMENTO DEL TELETRABAJO
En su intervención en la sesión de control al Gobierno, el consejero ha incidido en la importancia de escalonar la hora punta, para que los viajeros se distribuyan de forma más homogénea a lo largo del día, por lo que ha reclamado flexibilización de horarios y fomento del teletrabajo.
"Es necesario elaborar planes de fomento del teletrabajo, la flexibilización de horarios, la reducción de las jornadas partidas, así como recomendar el uso de los servicios y el comercio de proximidad", ha propuesto.
En esta línea, en la reciente reunión con el Ministro de Transportes, el Gobierno regional ha reclamado que en las fases iniciales de la desescalada se priorice el transporte público en hora punta a los viajes que obedezcan a razones laborales o médicas.
"Es evidente que actuar sobre la demanda requiere de la concurrencia de muchos factores y voluntades, pero hemos visto ya que cuando hay esa voluntad, se producen avances", ha constatado Garrido.
Además, la Consejería de Transportes ha trasladado a la Dirección General de Función Pública de la Comunidad de Madrid la necesidad de adoptar medidas durante el período de progresiva incorporación de los trabajadores a sus puestos de trabajo, "limitando la movilidad a lo estrictamente imprescindible durante los próximos meses".
El Ejecutivo madrileño también apuesta por reducir la movilidad en vehículo privado en las áreas metropolitanas, facilitando aparcamientos de disuasión y estructurando lanzaderas desde los puntos de intermodalidad, así como promover, a través de los ayuntamientos, el fomento de la movilidad peatonal o en bicicleta.
Por último, el consejero se ha referido al estudio que el Consorcio Regional de Transportes está realizando con tecnología big data, monitorizando el posicionamiento de dos millones de teléfonos móviles en nuestra región.
"Nos va a proporcionar una imagen muy fidedigna de cómo es la movilidad para, así, poder planificar mejor la desescalada", ha concluido.