Archivo - Imagen de recurso de la carretera de Camarma en Alcalá de Henares - POLICÍA LOCAL DE ALCALÁ DE HENARES - Archivo
MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid retomará las obras de la M-203, conocida como la autopista 'fantasma' del Henares y cuyos trabajos quedaron paralizados en 2007, con una inversión de 61 millones para completar la carretera creando una nueva conexión entre la A-2 y la R-3.
Se trata de una carretera de más de 12 kilómetros que actualmente está denominada M-205 entre Mejorada del Campo y Loeches y cuya finalización servirá para descongestionar ambas vías y facilitar las comunicaciones en el Corredor del Henares.
Así lo ha anunciado este jueves la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, durante el Debate sobre el Estado de la Región que se celebra en la Asamblea de Madrid.
Asimismo, ha avanzado una inversión de más de 41 millones de euros para ejecutar otras diez nuevas actuaciones en la red autonómica de carreteras, principalmente en los puntos con mayor densidad de tráfico.
Entre ellas se incluyen nuevos enlaces y glorietas en Fuenlabrada, Getafe, Torres de la Alameda y Aranjuez; el acondicionamiento de la M-123 entre Algete y Alalpardo; la estabilización de la M-226 en Los Santos de la Humosa, así como la redacción de proyectos estratégicos y la mejora de la M-316.
Estas intervenciones se suman a los trabajos que desarrolla la Comunidad de Madrid para modernizar y conservar los más de 2.500 kilómetros de la red autonómica de carreteras, a través de la Dirección General de Carreteras de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras.
ESCUELA DE CARRETERAS
La presidenta autonómica también ha anunciado la creación de una Escuela de Carreteras para formar profesionales especializados y dar respuesta a la creciente demanda de personal cualificado en la construcción, conservación y mantenimiento de las vías madrileñas.
Con esta iniciativa, el Gobierno autonómico busca también favorecer el relevo generacional en un sector estratégico para la movilidad y la economía regional.
Para lograrlo, combinará la práctica en los oficios tradicionales con el aprendizaje de las nuevas tecnologías aplicadas al diseño y gestión de las vías. Su actividad se organizará en tres áreas: mantenimiento, transformación tecnológica y seguridad.
La de mantenimiento estará dirigida a la preparación de operarios de conservación y especialistas en firmes y pavimentos, señalización y balizamiento, maquinaria de obra pública, estructuras y sistemas de drenaje, entre otras.
La de transformación tecnológica se desarrollará a través del Centro Tecnológico de Carreteras (CTC) y abordará la aplicación de nuevas tecnologías a las infraestructuras. La formación incluirá materias relacionadas con la digitalización, los sensores, el tratamiento de datos y la inteligencia artificial aplicada a la gestión de la red.
Finalmente, la de seguridad vial contará con la colaboración de administraciones públicas, universidades, empresas y expertos para desarrollar soluciones dirigidas a prevenir accidentes y reducir la siniestralidad. En este contexto, ya está en marcha el convenio entre el Ejecutivo autonómico y la Asociación Española de la Carretera, dotado con 3,5 millones de euros para el desarrollo de proyectos piloto.