Maqueta de la sonda Voyager 1 en Contemporánea Condeduque - AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRID 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Contemporánea Condeduque expondrá del 3 al 18 de noviembre una maqueta a tamaño real de la sonda Voyager 1, realizada por el Aula de Astronomía de Armilla (Granada), como antesala del festival 'A un día luz. Ciencia y música para la sonda Voyager 1'.
La réplica se instalará en el vestíbulo de este espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, según ha informado el Consistorio en un comunicado.
La muestra precederá al festival que se celebrará el 18 de noviembre con tertulias y dos conciertos. Según la organización, esa fecha coincidirá con el momento en que la sonda se situará a un día luz de la Tierra, una distancia de casi 25.900 millones de kilómetros, equivalente al recorrido de la luz durante 24 horas.
El Aula de Astronomía de Armilla ha dedicado cinco años a realizar esta exposición, concebida como un homenaje al esfuerzo humano por construir y al legado de las misiones Voyager.
Para elaborar la maqueta se han utilizado materiales casi todos reciclados, entre ellos madera, plástico, cartón, PVC, polipropileno, tornillería, herrajes y estructuras de canalización eléctrica.
Según recoge la nota, otras réplicas a tamaño real se encuentran en el National Air and Space Museum de Washington y en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, cuya unidad fue expuesta por última vez en 2018.
UNA MISIÓN LANZADA EN 1977
La exposición se enmarca en la proximidad del 50 aniversario del lanzamiento de Voyager 1, enviada al espacio por la NASA en 1977 para explorar los planetas exteriores del Sistema Solar.
En 1990, la sonda captó la imagen de la Tierra como un diminuto punto azul pálido y, en 2012, atravesó la heliopausa, la frontera en la que la presión del viento solar deja de imponerse a la del medio interestelar.
La nave continúa alejándose y lleva consigo un disco dorado con sonidos, música e imágenes de distintas culturas del mundo. La muestra reivindica también la aportación de las sondas Voyager 1 y 2, cuyas imágenes de los planetas gigantes y sus satélites transformaron el conocimiento de esos mundos y que, décadas después de su lanzamiento, siguen enviando información del espacio.