Denuncian la "excepcional crueldad" de las becerradas de Alarpardo y piden prohibir lidiar vaquillas menores de 2 años

Publicado 03/07/2019 12:52:34CET
Una imagen del concurso de becerradas en la localidad de Alarpardo (Madrid)
Una imagen del concurso de becerradas en la localidad de Alarpardo (Madrid)PLATAFORMA 'LA TORTURA NO ES CULTURA'

MADRID, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

La plataforma 'La Tortura No Es Cultura' y Animal Guardians han vuelto a denunciar la "excepcional crueldad" de las becerradas, corridas de toros en las que los animales que se lidian tienen menos de 2 años, y han lanzado una campaña bajo el hashtag #BastaBecerradas, con una petición de firmas y web incluida, con la que buscan la modificación de la regulación taurina nacional y autonómica para que no se puedan lidiar animales menores de dos años.

Además, han hecho público un vídeo extremadamente duro en el que se pueden escuchar los estremecedores mugidos de dolor y terror de unos becerros mientras son lidiados en la localidad madrileña de Alalpardo, "haciendo incuestionable su atroz sufrimiento".

Según estas organizaciones, de todas las formas de lidia las becerradas "son sin duda las más crueles" porque se lidia animales menores de 2 años, "para los que el sufrimiento físico y psíquico de las corridas de toros se ve incrementada por su mayor fragilidad, reducida capacidad de reacción y su desesperada necesidad de sentirse protegidos por su madre y su manada".

"Es por ello que, si bien el toro adulto apenas muge cuando es atacado con el fin de mostrar fortaleza, los desesperados mugidos de dolor y pánico de estos pequeños animales durante la lidia, intentado atraer la ayuda de los suyos, desgarran el corazón de cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad", han indicado los denunciantes.

La segunda razón que esgrimen es que las becerradas normalmente lidian personas inexpertas, ya sean estudiantes de escuelas de tauromaquia, aficionados o público en general, "que clavan los instrumentos de tortura en lugares indebidos, a menudo extrayéndolos y clavándolos una y otra vez tras intentos infructuosos, causando un tormento sin igual a estos pequeños animales".

Las organizaciones de protección animal han tenido recientemente acceso al vídeo una de las dos becerradas que tuvieron lugar el pasado 15 de junio en la localidad madrileña con motivo segunda edición del Encuentro Internacional de Aficionados Prácticos, patrocinado por la Federación Internacional del Aficionado Práctico.

En cada una mataron cinco becerros. Los matadores son aficionados de distintos países, todos de unos 40 años. A pesar de que la entrada era gratuita, ninguna de las dos becerradas reunió más de 100 personas en el público, han indicado.

"Los jóvenes animales son sometidos a un durísimo castigo por parte de los inexpertos toreros y a una larguísima agonía debido a la falta de tino de los matadores, que clavan el estoque, el descabello y la puntilla en numerosas ocasiones lo que causa que los jóvenes animales emitan escalofriantes bramidos, solo acallados por las inexplicables risotadas de los presentes", han señalado.

En uno de los vídeos se ve a uno de los becerros, que cae sobre su cuello tras haber sido atravesado por los estoques y uno de los presentes empuja el cuerpo del animal para que caiga sobre el cuello doblado. A continuación, le clava retiradamente la puntilla mientras el animal sigue bramando.

"A pesar de esta extrema crueldad, una vez más había menores entre el público, contraviniendo al Comité de los Derechos del Niño de la ONU que requirió el año pasado a España la prohibición de la participación de menores de 18 años", han indicado las protectoras de animales.

Concretamente, José Enrique Zaldívar, presidente de AVATMA organización perteneciente a la Plataforma y autor del Informe técnico veterinario sobre las becerradas ha destacado que a estos jóvenes bóvidos se les somete, durante el espectáculo, "a la acción de los mismos elementos causantes de estrés, estímulos dolorosos y lesiones orgánicas que a los toros adultos en las corridas convencionales, pero con el agravante de que, debido a su corta edad, la fuerza y capacidad de reacción de estos bovinos son bastante menores, y su grado de estrés y angustia mucho más acentuados".

"Las becerradas, sin duda alguna, constituyen una de las más terribles manifestaciones de maltrato animal en nuestro país, y deberían ser ilegalizadas cuanto antes", ha añadido.

Carmen Ibarlucea, presidenta de 'La Tortura No Es Cultura', que reúne a 47 organizaciones de protección animal, ha hecho una llamada a la ciudadanía.

"La movilización ciudadana acabó con el Toro de la Vega y de la misma manera puede acabar con estos espectáculos especialmente crueles, que ni siquiera gustan a muchos taurinos. Instamos a todos aquellos que rechazan las becerradas a que nos ayuden a acabar con ellas entrando en la página de campaña y participando de algunas de las maneras que allí señalamos hasta acabar con este deplorable espectáculo", ha afirmado.

Por su parte, Marta Esteban, directora internacional de Animal Guardians, organización que trabaja por el fin de la tauromaquia en los 8 países en los que aún es legal ha señalado que "una vez más había menores presenciando esta atrocidad, lo que contraviene lo indicado por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas que en 2018 instó al España a prohibir la participación de menores de 18 años como toreros o espectadores de eventos taurinos con el fin de prevenir los efectos perjudiciales de tal violencia sobre ellos".

Por ello, ha exigido a las autoridades que tomen medidas para la prohibición de la participación activa o pasiva de menores de 18 años en las becerradas, cumpliendo con el artículo 39, punto 4 de la Constitución Española que establece que "los niños gozarán de la protección prevista en acuerdos internacionales que velan por sus derechos".

'La Tortura No Es Cultura' y Animal Guardians denunciaron recientemente la becerrada en honor a la mujer cordobesa en la que jóvenes lidiaban becerros y que causó un gran revuelo en los medios internacionales como el Daily Mail, "generando un gran revuelo entre la población británica, que no se explican como un espectáculo de tal crudeza puede ser legal especialmente cuando quienes lo ejercen son menores de edad".

El famosos cómico inglés, Ricky Gervais lo ha publicado en su cuenta de Twitter, en la que tiene más de 13 millones de seguidores. El post tiene más de 15.000 reacciones, casi 900 comentarios y 2.400 compartidos. Siguiendo al Daily Mail, medios de todo el mundo están recogiendo la noticia, desde Francia a Nueva York, dando "un terrible perjuicio para la imagen de España", han concluido las protectoras.