Actualizado 20/11/2017 15:19 CET

Dos asociaciones consideran que las obras de la estación de Metro de Gran Vía amenaza elementos de valor patrimonial

Escalera de la estación de Gran vïa
METROPOLITANO HISTÓRICO DE MADRID

Transportes expone que "no se puede destruir nada" porque esos elementos se quitaron con la entrada de la conexión de la L5

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

Madrid Ciudadanía y Patrimonio ha llevado a la Dirección General de Patrimonio la reforma de la estación de Metro de Gran Vía para ampliar y mejorar la accesibilidad, al entender que supone la "destrucción completa" del antiguo acceso de la estación y sus vestíbulos subterráneos de 1919 y 1934, así como los restos originales del ascensor diseñado por el arquitecto Antonio Palacios.

En este sentido, la asociación destaca que la Ley regional de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid contempla en su disposición transitoria primera la protección cautelar de diversos bienes, entre los que se incluyen las estaciones de ferrocarril anteriores a 1936.

Además, considera que la estación de Gran Vía "cumpliría en fechas (tanto en la parte inicial de 1917-19 como su ampliación de 1934, los requisitos" de esta normativa. "En una superposición básica de la planimetría histórica actual y prevista, se aprecia cómo el proyecto de reforma supone la destrucción del pozo de acceso con ascensor y escaleras original de 1919 y el vestíbulo subterráneo complementario construido en 1934 a raíz del incremento de viajeros", afirma el colectivo.

También expone que el diseño original de Metro trazado por el arquitecto Antonio Palacios se ha "desdibujado hasta casi la extinción, banalizando sus elementos históricos, barriendo decoraciones y poniendo en peligro incluso sus elementos más auténticos conservados como son las Cocheras de Cuatro Caminos.

Por su parte, la asociación Metropolitano Histórico de Madrid (MHM) ha anunciado que presentará una propuesta "alternativa" para la ampliación de la estación de Gran Vía para evitar que el proyecto actual "parta en dos" la bóveda de la estación y las escaleras de Antonio Palacios.

La asociación ha afirmado que el proyecto, tal y como está enfocado, es "una amenaza al patrimonio histórico" y ha indicado que la ampliación "ni integra ni respeta" los dos elementos de mayor antigüedad de la estación: las escaleras de Antonio Palacios, cerradas al público en 1969 ni la bóveda de la estación, de 1919 y la más antigua del Metro.

"Ambos elementos son obra de los arquitectos Antonio Palacios (autor de las Cocheras de Cuatro Caminos, el Palacio de Comunicaciones o el Círculo de Bellas Artes), Valentín de Dorda (autor de la estación de Chamberí) y Joaquín Otamendi (autor del Edificio España)", ha señalado MHM.

Asimismo, la asociación ha indicado que las escaleras históricas cuentan con rejerías y utillaje de 1919, así como azulejos andaluces similares a los de la estación de Chamberí o los vestíbulos históricos de las estaciones de Tirso de Molina o Pacífico.

Por otro lado, desde la Consejería de Transportes han explicado a Europa Press que a finales de la década de los 60 y con la entrada de la conexión de la línea 5 de Metro se quitaron esos elementos. En consecuencia, exponen que no se puede "destruir nada" porque no quedan esos elementos y no entienden la reclamación de estas asociaciones.

Por su parte, Madrid Ciudadanía y Patrimonio explican que estos elementos estuvieron funcionando hasta esa obra y que ahora están en "desuso" los originales, quedando "condenados tras tabiques que cegaron sus conexiones iniciales con la L1".

RECUPERAR LA DECORACIÓN ORIGINAL

La asociación Metropolitano Histórico de Madrid, con el fin de dar una imagen propia a la estación de Metro de Gran Vía, ha propuesto decorar la bóveda de la estación con una réplica de la azulejería andaluza con la que fue decorada en 1919.

"Estos azulejos fueron retirados durante los primeros años del franquismo y eran idénticos a los de la estación Chamberí", ha señalado MHM, que ha puesto como ejemplo y precedente la recuperación de azulejos históricos llevadas a cabo en varias de las estaciones del Metro de París.

Según la asociación, el coste sería menor que usar placas de vítrex y dará una imagen "mucho más personalizada y acogedora a la estación". "Para esta labor estaremos encantados de colaborar con Metro de Madrid considerándolo adecuado de cara al centenario de la compañía, que tendrá lugar en 2019", ha concluido.