LEGANÉS, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Leganés (EMSULE) ha iniciado el procedimiento de licitación pública para el alquiler de un local destinado al servicio de hostelería en el complejo deportivo La Cantera, uno de los que más afluencia de ciudadanos y deportistas registra, sobre todo, los fines de semana.
El local ofrecerá servicios de bar-cafetería, cervecería y restaurante (si bien éste último no es obligatorio) y, según el pliego, dispone de una terraza con una superficie útil de 580 metros cuadrados que podría ser utilizada por el arrendatario para la ocupación temporal de mesas y sillas.
Mientras, el local en sí alcanza los 300 metros cuadrados. Ubicado en el número 4 de la calle Arquitectura, esta instalación hostelera se adjudicará mediante subasta a la mejor oferta, por la que se abonará un alquiler mínimo mensual de 2.000 euros con su IVA correspondiente, durante un periodo de dos años.
HORARIOS
El horario de apertura será de lunes a viernes desde las 15 horas hasta el cierre de la instalación (puede darse servicio tanto a los usuarios de la instalación como al público en general).
Los sábados, domingos y festivos, el horario de apertura será como mínimo el de la programación de actividades de la instalación deportiva.
No obstante, el adjudicatario del contrato podrá solicitar la ampliación de este horario, aunque deberá asumir el coste de la seguridad fuera del horario de apertura de la instalación deportiva.
En cuanto al local, el pliego impide al arrendatario realizar modificaciones en la distribución interior de las zonas no destinadas al público, como almacén o cocina, y subraya que cualquier obra deberá ser asumida por el arrendatario y contar con la autorización expresa de EMSULE.
Según establece el pliego, en el precio ofertado no están incluidos los gastos del desarrollo de la actividad, como personal, gastos financieros, seguros o desplazamientos, así como los de materiales, tasas o tributos.
Además, será el arrendatario el que corra con los gastos generados por los consumos de luz, agua, gas o teléfono.
El contrato faculta a los responsables de la empresa pública a realizar una visita de inspección cada seis meses para comprobar el estado de la instalación y la maquinaria, y podrá ordenar trabajos necesarios para su "correcto mantenimiento y conservación".