MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Fomento está realizando un estudio de viabilidad sobre un trazado alternativo para cerrar la autovía M-50 que evitaría la construcción de un túnel de peaje bajo el monte de El Pardo uniendo por el norte de este entorno protegido los municipios de San Agustín de Guadalix, Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares y Las Rozas, según anunció hoy la portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ruth Porta.
La dirigente socialista, que explicó esta medida tras la Junta de Portavoces del Parlamento regional, defendió la alternativa de Fomento al indicar que el trazado diseñado por la Comunidad de Madrid, que pretende construir un túnel de casi diez kilómetros bajo el Monte de El Pardo, "resultaría peligroso, implicaría inseguridad en los conductores y es medioambientalmente rechazable".
Porta aseguró que el Gobierno de Esperanza Aguirre "miente" cuando afirma que el cierre de esta vía y la construcción de la Radial-1 están "paralizadas", y señaló que, además de estar proyectando un trazado alternativo para la M-50, el departamento dirigido por Magdalena Álvarez sacó a concurso el pasado mes de diciembre la construcción de la autovía radial, que, según defendió, "no debería ser de peaje", a diferencia del resto de las que existen en la región.
EL PP TILDA LA IDEA DE "ABSURDA"
El portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, calificó de "absurda" la alternativa del Ministerio de Fomento al poner de relieve que supondría "hacer 40 kilómetros de carretera en tres o cuatro de recorrido", y se preguntó "si es gratis hacer decenas de kilómetros más o si la gasolina que se gastarán los conductores se la va a regalar la Administración General del Estado".
"¿En qué cabeza humana cabe esto?, ¿por qué odian tanto a Madrid y a sus ciudadanos", se preguntó el dirigente popular antes de apuntar que con el trazado de Fomento "saldrá más caro el coste de depreciación del coche y de la gasolina que el de la infraestructura". "No tienen sentido común y se nota que es una improvisación y una cortina de humo para salir adelante", afirmó.
Beteta defendió que ni el cierre de la M-50 ni la construcción de la R-1 fueron incluidas por el Gobierno central en el Plan Estatal de Infraestructuras de Transporte o en el Plan General de Carreteras, para recordar a continuación que, según el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, la Administración regional "tiene entre sus competencias todas las infraestructuras de transporte que nacen y mueren en Madrid". Defendiendo estas tesis, el PP presentará en los dos próximos Plenos de la Asamblea una proposición no de ley (PNL), una interpelación y una moción.
EL PSOE ADVIERTE A GONZÁLEZ
En relación con la vinculación de estas infraestructuras de transporte con las operaciones de Campamento y Chamartín, la socialista Porta advirtió al vicepresidente regional primero, Ignacio González, de que "cuando se comete un delito, y adoptar una decisión injusta a sabiendas lo es, funcionan los tribunales de Justicia". La dirigente del PSOE, que calificó la posición de González de "provocación" y "fanfarronada", aseguró "no estar amenazando" al responsable autonómico, aunque le recordó que "hace treinta años que desaparecieron los jefes provinciales del Movimiento".
Porta también señaló que el Ejecutivo central aprobó en el año 2003, cuando Francisco Álvarez Cascos era ministro de Fomento y José María Aznar presidente del Gobierno, un decreto en el que tanto la M-50 como la Radial 1 se incluían entre "las carreteras de la red estatal", y recordó que la Comunidad de Madrid "jamás impugnó" esta decisión. "Ahora la señora Aguirre, en un mero intento por tapar sus incompetencias, actúa sobre ellas y, si es necesario, cometerá un acto ilícito", dijo.
Beteta replicó a la portavoz socialista indicando que las manifestaciones de González, en las que afirmaba que las operaciones Campamento y Chamartín "se podrían poner en cuestión" si no se llevaran a cabo estas infraestructuras, tenían la intención de "defender el interés general y los convenios urbanísticos firmados" en torno a estas dos actuaciones. Según explicó, en ambos convenios se recoge la necesidad de "construir las infraestructuras de transporte precisas para evitar el colapso circulatorio". "No hay amenazas, sino defensa de los intereses de los madrileños", resumió.