Los acusados por el crimen de Francisco de Pablo Páez - EUROPA PRESS
MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los médicos forenses que analizaron los restos óseos de Francisco de Pablo Páez han concluido que la víctima falleció a consecuencia de un traumatismo contuso craneal "tremendo" de "alta intensidad", una lesión que, a su juicio, resulta incompatible con la versión ofrecida por el principal acusado, quien sostiene que la muerte se produjo de forma fortuita tras un mal golpe durante un forcejeo.
Así se ha puesto de manifiesto este jueves en una nueva sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid por el crimen de Francis, desaparecido en marzo de 2022 y cuyos restos fueron localizados más de dos años después enterrados bajo la cocina de una finca familiar en Aldea del Fresno.
El jefe de la Sección de Antropología, Odontología y Entomología del Instituto de Medicina Legal de Madrid, Enrique Doraz Fernández, ha explicado que el estudio antropológico permitió determinar que los restos correspondían a un varón joven de origen europeo y una estatura aproximada de 1,80 metros, calculada a partir de la longitud de los huesos.
El forense ha detallado que el cráneo presentaba fracturas de origen vital en la zona anterolateral compatibles con un traumatismo contuso de enorme energía. Según ha precisado, no existían lesiones provocadas por un objeto cortante, sino que las fracturas respondían a un impacto de gran violencia.
A preguntas de la fiscal, el especialista ha subrayado que el grado de energía necesario para provocar esas lesiones era "muy alto", una conclusión que contradice el relato del principal acusado, quien sostuvo que la muerte se produjo por un único golpe desafortunado durante una pelea.
Asimismo, una de las forenses que practicó la autopsia ha explicado además que la confirmación de la identidad de la víctima no solo se sustentó en los análisis genéticos, sino también en la comparación de una radiografía previa de una de sus manos con los restos óseos recuperados en la fosa séptica, cuyos rasgos coincidían plenamente.
Durante su declaración, la especialista ha señalado igualmente que las lesiones craneales evidencian que el impacto mortal se produjo por la parte posterior de la cabeza, una circunstancia que, a su juicio, indica que la víctima no pudo defenderse ni prever la agresión. Además, sostiene que la biomecánica sin defensa indica que estaba "sentado y atado".
AGENTES DE LA POLICÍA CIENTÍFICA
También han declarado los agentes de la Policía Científica especializados en delitos violentos que participaron en la exhumación del cadáver. Han relatado que la excavación en la antigua fosa séptica alcanzó una profundidad de aproximadamente 1,80 metros hasta localizar los restos óseos y el cráneo de la víctima.
Junto al cadáver aparecieron diversos efectos personales, entre ellos unas gafas, una sudadera y una pulsera, que fueron remitidos al laboratorio para la obtención de perfiles genéticos antes de su envío a la Comisaría General de Policía Científica.
Los peritos encargados de la identificación genética han explicado que el análisis de dos piezas dentales permitió obtener un perfil genético masculino que coincidió plenamente tanto con una muestra de un familiar de Francisco de Pablo como con la de su madre, confirmando de forma definitiva la identidad de los restos.
En la sesión también comparecieron dos psicólogas del Centro de Atención a las Adicciones (CAD) de Hortaleza, donde fue tratado Israel C.R. Ambas ratificaron el informe clínico que diagnostica un trastorno grave por consumo de cocaína, cannabis y alcohol, una prueba aportada por la defensa para sustentar la atenuante de drogadicción que solicita para el acusado.
El juicio continuará el próximo lunes con la exposición de los informes finales de Fiscalía, acusaciones y defensas. Tras ello, el magistrado entregará el objeto del veredicto al jurado popular para que inicie sus deliberaciones.
En la sesión celebrada el día anterior, los investigadores de la Policía Nacional explicaron que el posicionamiento de los teléfonos móviles de los acusados y el hallazgo de una pulsera con el nombre de "Francis" fueron determinantes para localizar el cadáver, oculto durante más de dos años bajo el suelo de la finca de Aldea del Fresno.
La Fiscalía mantiene su petición de 22 años de prisión para Israel C.R. por un delito de asesinato y de dos años y medio de cárcel para Fernando R.P. por su participación en la ocultación del cadáver.