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MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El hombre que mató a su hijo de 19 meses a puñaladas e hirió a su otro hijo de 5 en su casa de Carabanchel dejó una nota en la que justificaba lo que había hecho alegando, entre otros motivos, que "lo hacía por el bien de los niños", según han informado a Europa Press fuentes de la investigación.
El homicida también indicó que "no quería ser una carga para nadie" y "no quería que los niños pasaran la mala vida que él estaba pasando", por lo que la Policía sospecha que tenía planeado suicidarse, pero que la rápida llegada de los agentes se lo impidió.
Esta hipótesis la respalda el hecho de que Jorge Diego había dejado anotado a lado de una libreta bancaria que el dinero que tenía se lo dieron a sus padres, según las mismas fuentes.
La mujer está declarando ahora a la Policía a la mujer, tras ser dada de alta en el hospital este mediodía. Aunque no había presentado denuncias por malos tratos, podría habría declarado en un primer momento a los agentes que sí recibido palizas.
El hombre, que en principio no tiene antecedentes, también se encuentra siendo interrogado en comisaría. Ha reconocido los hechos y ha repetido lo que dejó escrito en la nota.
"¿POR QUÉ A MI NIÑO?"
En declaraciones a los medios de comunicación a las puertas del número 12 de la calle Pedro Martínez, Ianco, el vecino de al lado del piso en el que sucedieron los hechos ha relatado que la relación entre el supuesto homicida, Jorge Diego C.A, y de su expareja, Verónica, era "muy mala y tenían discusiones previas".
Según ha relatado, al filo de esta medianoche oyó un fuerte ruido de alguien cayéndose al en el piso anexo que le alerto. "La mujer chillaba lamentándose ¿Por qué a mi niño? ¿Por qué?", mientras él no decía nada". Otra persona, vecino de un edificio cercano, ha señalado que oyó gritos parecidos: ¿Por qué me has hecho esto?",
En cambio, otro de los residentes en el número 12, está vez del piso de abajo, ha señalado a los medios que le extraña lo que ha sucedido porque "veía a los niños con su padre y parecía una familia estupenda". "Él era una persona normal. Iba siempre con traje, muy limpio. Yo no le he visto borracho y nunca oí discusiones", ha aseverado.
Lo que sí vio es cómo salía el niño ayudado por los sanitarios con el un cuchillo de unos 15 centímetros clavado en la espalda minutos después de las 12 horas. "Anoche sólo escuché que estaba llorando un niño y luego vino la Policía y la ambulancia, que se llevó al hijo mayor con un mascarilla y el cuchillo en la espalda", ha descrito.
También ha confirmado que los dos padres con los pequeños se trasladaron a esta casa de alquiler hace un año, pero hace aproximadamente dos meses llegó un camión de mudanza porque la pareja se había separado y la mujer se había ido con su niños y su hermana a vivir a otra casa.
Por eso, precisamente los niños veían a su padre algunos fines de semana en régimen de visitas. El pasado fin de semana fue el último. La mujer tenía que recoger a los pequeños por la noche. Llamó al padre en varias ocasiones, pero él estaba borracho y no quería devolvérselos, según otro de los vecinos.
Por ello, la mujer acudió junto a la casa y abrió con sus propias llaves. Allí se encontró al bebé ya fallecido y al hijo de ambos de cinco años con un cuchillo en la espalda. La tía llamó al 112 y en cinco minutos llegó la Policía y los servicios médicos.