Inquilinos afectados por el derrumbe de Tetuán cogen sus pertenencias

Actualizado 20/08/2015 14:13:57 CET
Vecinos afectados por el derrumbe
POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Inquilinos de los pisos A y B del edificio derrumbado de la calle Amalia de Madrid han entrado a primera hora de la mañana a sus viviendas para recoger algunas pertenencias, especialmente documentos, medicinas y objetos personales de primer orden, según han confirmado a Europa Press fuentes municipales.

Esos residentes han sido los más afectados por el desplome de parte del inmueble, ya que algunas de las habitaciones daban a la calle Bravo Murillo, zona que se derrumbó parcialmente el martes y que está siendo derruido por las grúas municipales.

Como ayer, los afectados, la mayoría inmigrantes asiáticos, han accedido acompañados de bomberos sus casas para recoger fundamentalmente dinero, documentación, medicamentos y otras pertenencias básicas e imprescindibles. Son pisos de entre 50 y 70 metros cuadrados, por los que pagaban 500 euros al mes, según han manifestado alguno de ellos.

Mientras tanto, otros afectados han identificado algunos de los objetos recuperados en el derrumbe. Hoy recuperarán los objetos identificados en el catalogo realizado por parte de la Unidad de Coordinación Judicial de la Policía Municipal de Madrid.

SIGUEN ALOJADOS EN UN HOTEL

Desde la noche del martes, los vecinos perjudicados están alojados en un hotel del barrio de Salamanca pagado por el Ayuntamiento. Allí estarán aproximadamente una semana y luego el Consistorio les facilitará un piso de alquiler u otra solución habitacional, según han indicado a Europa Press fuentes municipales.

Además, han aclarado que desde el primer momento han facilitado pañales, biberones y leche en polvo a los bebés de las familias afectadas, así como insulina y medicamentos a los enfermos que lo necesitaban.

Ahora, los trabajadores sociales municipales están realizando entrevistas particulares a todos los perjudicados para determinar su situación en esos pisos y las posibilidades futuras de reubicación. Por otro lado, ya han contactado con la administradora de la finca y esperan hacerlo en breve con los propietarios, que son cuatro hermanos.

Todo indica que todo el edificio será finalmente derribado, ya que es difícil de garantizar que parte del mismo no sufra los mismos problemas que la otra parte inestable. El edificio había pasado de forma favorable la inspección técnica (ITE) en diciembre de 2013, por lo que ahora se tendrá que comprobar si hubo modificaciones posteriores de los pilares que derivaran en el colapso.