El actor Jack Taylor en “El valle de Concavenator” - CEDIDA POR VICTOR MATELLANO
MADRID 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
Jack Taylor nació en Oregón, pasó por el Hollywood de Marilyn Monroe y acabó encontrando en Madrid su lejano Oeste. El actor estadounidense, fallecido el pasado mes de mayo a los 99 años, llegó a España en los 60 y terminó echando raíces en la capital, hasta el punto de ganarse el apodo de "el americano de Chamberí".
Detrás de aquella decisión de quedarse estuvo el western. Así lo recuerda el director de cine Víctor Matellano, amigo del intérprete durante 30 años que reivindica una faceta menos conocida de Taylor, habitualmente asociado al cine fantástico. "Realmente lo que le hace quedarse aquí es el western", ha explicado en una entrevista con Europa Press.
Taylor recaló en España en 1961 con una comedia musical de Broadway en versión mexicana. Entonces vivía en México, pero terminó instalándose en Madrid, aunque desde la capital trabajó con directores como John Milius o Roman Polanski, y compartió reparto con intérpretes como Johnny Depp en 'La novena puerta'.
Antes de convertirse en uno de los rostros reconocibles del cine de género en España, Matellano recuerda que Taylor había empezado en Hollywood en la época de la irrepetible Marilyn Monroe. El cineasta señala también que el intérprete vivió de cerca el mundo de las grandes estrellas y rodajes como el de 'Ha nacido una estrella', con Judy Garland.
DE OREGÓN A MADRID
Nacido en Oregón en 1926, Jack Taylor llegó al mundo en el rancho de sus abuelos, con una biografía ya ligada al imaginario del Oeste. Su bisabuelo fue uno de los fundadores de Oregon City, amigo del auténtico Wyatt Earp, y conoció a Billy el Niño. Además, Taylor fue miembro honorario de la tribu sioux, rebautizado como Wamblí Glishká, "Águila moteada".
Su nombre real era George Brown Randall, pero el cine lo bautizó primero como Greg Martin (México) y terminó convirtiéndolo en Jack Taylor cuando se instaló en España. "George Brown en Estados Unidos es como aquí Juan Pérez", ha bromeado el cineasta.
El nuevo nombre se utilizó para impulsar su carrera en los westerns. Incluso, según relata Matellano, se jugó con la idea de que era sobrino de Robert Taylor, "cosa que era absolutamente mentira".
El actor participó en títulos vinculados al western como 'El último rebelde', 'Fuera de la ley', 'La tumba del pistolero', 'Uncas, el fin de una raza', 'La última aventura del General Custer', 'Joe Navidad', 'Trinidad y Bambino, tal para cual', 'El valle de Concavenator' y 'Print the Legend'.
UNA AMISTAD DE 30 AÑOS
Matellano recuerda el inicio de su amistad con Taylor, a quien conoció cuando era muy joven, en los años 90, tras localizar su teléfono en las antiguas páginas blancas. "Entonces era muy fácil: buscabas a quien quisieras, llamabas y ya está", ha recordado.
Fue a visitarle a su casa, en el distrito de Chamberí, y encontró a "un señor súper amable". De aquel primer encuentro nació una amistad que se prolongó durante 30 años. "Hubo como una especie de flechazo amistoso enseguida", ha señalado.
Taylor aceptó participar poco después en uno de sus primeros cortometrajes y, según Matellano, no quiso un papel pequeño, sino el protagonista. Tenía ya unos 70 años y acabó corriendo por la plaza de Ópera en un rodaje de bajo presupuesto.
Taylor también trabajó con él en teatro y cine. Su último gran papel protagonista, según Matellano, fue en 'Wasp', junto a Geraldine Chaplin y Jimmy Shaw. Además, participó en 'El valle de Concavenator', una de sus últimas apariciones vinculadas al imaginario del Oeste.
"Estoy haciendo aún mi duelo porque éramos muy, muy amigos", ha confesado en su conversación con Europa Press. Según ha relatado, en los últimos años lo habitual era desayunar o merendar juntos una vez por semana y llamarse cada dos días.
Matellano asegura que Taylor fue una figura decisiva en su carrera. "Yo le debo todo porque era súper jovencito y es de los que me ayudó", ha señalado, antes de describir el mundo del espectáculo como "una jungla" en la que el actor americano le tendió la mano.
HOMENAJE ESTE SÁBADO EN HOYO DE MANZANARES
Hoyo de Manzanares rendirá homenaje este sábado al actor Jack Taylor con la proyección de 'La tumba del pistolero' (1964), de Amando de Ossorio, rodada en los decorados Golden City de Hoyo de Manzanares, junto al cortometraje 'Print the Legend' (2023), dirigido por Víctor Matellano, coguionizado y narrado por el propio Taylor y filmado en el cementerio de Sad Hill, en Burgos.
'La tumba del pistolero' ocupa un lugar especial en la memoria de Matellano. Según el cineasta, era "un western muy raro" porque nació como un thriller de toreros, pero finalmente los productores propusieron trasladarlo al Oeste aprovechando la fiebre del género.
Tras las proyecciones se celebrará además un coloquio y la presentación de 'Mis 100 años de cine', las memorias del intérprete editadas por Sial-Pigmalión.
Víctor Matellano ha explicado que lo "más importante" de este homenaje es que "estaba preparado" antes de su muerte. "No va a variar nada de lo que se había pactado con él, salvo que no va a estar", ha señalado durante su consversación con Europa Press.
El acto estará presentado por Manolo Fernández, de Radio Nacional, y contará con la asistencia de la actriz Claudia Gravy, amiga de Taylor y vinculada también a los rodajes del Oeste.