Jóvenes que han superado el cáncer y adolescentes en tratamiento fotografían el día a día de la enfermedad

Reivindican unidades específicas para enfermos oncólogos de estas edades

Libro 'A través de mi cámara. El adolescente con cáncer fotografía su mundo'.
MARIO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ
Europa Press Madrid
Actualizado: lunes, 14 febrero 2011 16:05

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

Jóvenes que han superado el cáncer y adolescentes en tratamiento presentan, con motivo del Día Internacional del niño con cáncer y bajo la presidencia del Defensor del Menor, Arturo Canalda, el libro 'A través de mi cámara. El adolescente con cáncer fotografía su mundo', una iniciativa que pretende concienciar a la sociedad y, sobre todo, ayudar a los nuevos pacientes y sus familias a afrontar la enfermedad desde una posición positiva.

"Es una obra que contiene imágenes duras, pero sobre todo, imágenes de alegría, llenas de esa esperanza que debe ayudar a superar el golpe de un diagnóstico de cáncer", indica Canalda, quien asegura que el ejemplo de los jóvenes que han superado el cáncer "nos abre los ojos" y nos recuerda que "la mayoría de los cánceres infantiles se curan".

Por su parte, los jóvenes que han superado el cáncer o veteranos, como así se han autobatizado, pretenden aportar su granito de arena y ser un apoyo, una "fuente de esperanza" que cambie la dureza de la situación que de tan buena mano conocen.

"Somos veteranos de una guerra que es nuestra propia lucha contra el cáncer. Nuestro objetivo es aportar nuestro granito de arena y unirnos para lograr un objetivo común que es la calidad de vida del niño con cáncer", explica Tamara Tapia, del grupo de veteranos de la Asociación Infantil Oncológica de la Comunidad de Madrid (ASION).

Mediante el libro 'A través de mi cámara', que ha contado con la colaboración de Mario Rodríguez Sánchez como asesor de fotografía y del deportista Juan Manuel López Iturriaga como prologuista y la participación de los hospitales La Paz, Ramón y Cajal y Niño Jesús de Madrid, los jóvenes han reflejado todo los momentos que componen el proceso de diagnóstico, tratamiento y curación del cáncer infantil, así como el posterior proceso de reincorporación a la vida cotidiana.

"El libro recoge todos los momentos que vive un niño con cáncer, desde la habitación del hospital, sus pasillos y salas de ocio, las actividades y campamentos en los que participan, hasta el proceso de vuelta a la normalidad", explica Alberto García, del grupo de veteranos de ASION.

LA DIFICULTAD DE RETOMAR SU VIDA

En relación a la reincorporación a su vida cotidiana, la psicóloga de ASION, Verónica Eslava, advierte de que es un momento "muy importante" para el paciente e insiste en que se debe "trabajar" el proceso para garantizar que esa vuelta a la normalidad sea "buena", en cuanto a la relación con sus iguales, familia, amigos, etc.

"Lo pasé mal porque me quedé sin amigos. Repetí curso y sentí miedo porque partes de una situación en la que la enfermedad ya te ha hecho daño. Además, a mí todo ese proceso me hizo madurar mucho y ya no tenía la necesidad de hacer las mismas actividades que el resto de jóvenes. Ellos no se adaptaban a mí y me costó tiempo encontrar gente con la que realmente podía compartir mis inquietudes", comenta Tapia.

Los veteranos quieren formar parte de todo ese proceso y su objetivo es que su grupo sea de ámbito nacional y vele por las necesidades de los niños, especialmente, de los adolescentes con cáncer. "El hecho de que nos tengan delante hace que nos vean como ejemplo, como fuente de esperanza les ayuda, tanto a ellos como a sus padres", asegura García.

UNIDADES DE ADOLESCENTES CON CÁNCER

Asimismo, desde su experiencia los jóvenes y veteranos reivindican la necesidad de que se creen unidades de adolescentes afectados por cáncer. "Un adolescente en una planta de adultos lo pasa mal porque está rodeado de gente con la que no puede compartir su realidad. Lo mismo ocurre en una planta de pediatría porque las actividades están orientadas a niños más pequeños", explica Hugo Bombín, del grupo de veteranos de ASION.

Por ello, con motivo de la celebración del Día Internacional del niño con cáncer los veteranos han pedido en su manifiesto que las autoridades sanitarias hagan un esfuerzo por "cubrir", mediante la creación de unidades de adolescentes con cáncer, las "necesidades especiales de la etapa de la adolescencia, de por sí ya difícil".

"Una unidad de adolescente no es sólo una sala con ordenadores sino un lugar en el que se cubren las necesidades psicológicas, educativas, de ocio, etc, ya que los adolescentes necesitan encontrar también su sitio en ese periodo de tratamiento", advierte la presidenta de ASION, Teresa González.

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