MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los madrileños pueden desde hace ya un mes tener a su disposición una manera alternativa de tener coche en la ciudad, el "coche de barrio", una propuesta pionera en el mundo que por primera vez llega a Madrid de la mano de Bluemove, empresa de carsharing, ha informado la empresa en un comunicado.
Bluemove Community, que es como se llama el proyecto, se basa en la adquisición por parte de un "vecino conector" de este tipo de vehículos a través de un contrato de renting de entre 50 y 150 euros al mes.
Puesto en marcha hace escasamente un mes, esta nueva alternativa de movilidad urbana, pionera a nivel mundial, ya cosecha buenos resultados entre los madrileños. Kia Motors Iberia participa de esta iniciativa con una flota de 140 vehículos.
En la presentación del proyecto, que tuvo lugar ayer, Luis Tamayo, representante de Consumo Colaborativo, destacó que "El Coche de barrio es un ejemplo más de la revolución que supone el consumo colaborativo y la nueva economía".
Esta iniciativa, según explicó, "permite a los vecinos ahorrar dinero y evita que un vehículo esté quieto, ocupando espacio. Por su parte, Gabriel Herrero-Beaumont, socio fundador de Bluemove, apuntó que es ideal para "aquellas personas a las que no le compensa tenerlo en propiedad pero que sí necesitan un coche de forma habitual y el carsharing no les conviene".
Más de 40 vecinos ya son conectores y otros 200 están en lista de espera. Madrid es el primer paso, pero la idea se extenderá a por otras ciudades de España.
CONTRATO
El contrato de alquiler tendría duración de un año. Dispone de una tecnología que facilita el uso colectivo. De este modo, los vecinos pueden abrir el coche con una aplicación móvil y una vez dentro acceder a las llaves, protegidas con una clave.
Las condiciones de financiación son muy beneficiosas siempre que el "conector" comparta un porcentaje del tiempo de uso del coche y promueva su uso entre sus amigos y vecinos.
La naturaleza compartida del "coche de barrio" minimiza los costes de adquisición de un vehículo en propiedad. El ahorro de este servicio supondría pasar de los 15.000 euros que cuesta un coche nuevo, a un rango entre 50 y 150 euros al mes.