Archivo - Archivo.- Un cartel que anuncia una de las salas de un médico de familia en el centro de salud 'Isla de Oza' - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los centros de salud de la Comunidad de Madrid necesitarían 365 médicos y pediatras más en sus servicios para cubrir las 2,6 millones de consultas que se cubrieron durante el pasado año con horas extra, según han advertido este miércoles el sindicato Amyts y APseMueve.
En un comunicado, han denunciado la "grave ausencia" de profesionales que sufren los centros de salud. Según los datos obtenidos a través del Portal de Transparencia, los médicos de Familia realizaron un total de 399.891 horas de módulos de absorción de la demanda, con un coste para la Administración cercano a 20 millones de euros.
El módulo de absorción se concibió para la atención de seis pacientes a la hora. En base a ello, esas 399.891 horas realizadas en 2025 equivaldrían a 2.399.346 consultas de Medicina de Familia efectuadas fuera de la jornada ordinaria.
En este sentido, han recalcado que eso se traduciría en 321 médicos de Familia a tiempo completo más al año (el cálculo se obtiene considerando el límite de 34 pacientes diarios por facultativo y una media de 220 jornadas laborales al año).
"En esas condiciones, cada médico podría realizar unas 7.480 consultas anuales, por lo que las casi 2,4 millones de consultas efectuadas mediante módulos equivalen al trabajo anual de 321 profesionales de plantilla estructural. O lo que es lo mismo: los médicos de Familia de Madrid actualmente están cubriendo las consultas que deberían atender 321 nuevos profesionales", han explicado.
En el caso de la Pediatría, el año pasado se realizaron, según el Portal de Transparencia, 37.192 horas de módulos de absorción, lo que supone atender a 233.156 niños. Teniendo en cuenta que las agendas de los pediatras no deben superar los 24 pacientes, se necesitarían 44 pediatras más en la plantilla actual (cada pediatra, siguiendo este cálculo, debería atender a 5.280 niños en 220 días al año).
Al hilo, han recordado que los denominados módulos de absorción de la demanda fueron concebidos como una medida "excepcional", acordada tras la huelga de 2023, para atender necesidades puntuales. "La falta de medidas por parte de la Consejería de Sanidad ha convertido esta herramienta en un mecanismo estructural para sostener la asistencia diaria en numerosos centros de salud", ha denunciado.
En opinión de Amyts y APseMueve, "esta grave situación evidencia cómo la Administración continúa sustituyendo la cobertura estable de plazas por el sobreesfuerzo de los profesionales ya existentes". "Tres años después de la histórica huelga de Atención Primaria, el discurso oficial sobre la recuperación del sistema contrasta con la realidad que viven diariamente médicos y pacientes", han censurado.
En la misma línea, han lamentado que Madrid haya "perdido la oportunidad de lograr nuevos médicos de Familia", ya que de los 139 que finalizaron su residencia en 2026, únicamente 49 aceptaron alguna de las plazas ofertadas por la Gerencia de Atención Primaria, un 35,3% del total.
"Estas cifras reflejan el escaso atractivo que actualmente tienen las condiciones laborales ofertadas en la Atención Primaria madrileña. En Pediatría es aún más sangrante ya que ningún pediatra recién formado decidió escoger las plazas que presentó la Gerencia de Atención Primaria", han alegado.
Entre los principales motivos señalados por los profesionales, han indicado en un comunicado, se encuentra el denominado contrato 4+1, por el que el médico trabaja cuatro días en su centro de salud y dedica una quinta jornada a cubrir necesidades asistenciales en otros dispositivos según determine la Administración.
Al hilo, Amyts y APEseMueve consideran que este modelo "dificulta la estabilidad profesional y personal de los facultativos y contribuye a que muchos de los médicos formados en Madrid opten por desarrollar su carrera en otros servicios de salud". "La sanidad pública no se sostiene con voluntariedad impuesta ni con resiliencia individual", han advertido ambas organizaciones. "Cuando el desplazamiento forzoso, la prolongación de jornadas y la fatiga profesional se convierten en virtudes logísticas, el sistema comienza a depender de factores que tienen un límite evidente: la capacidad física y emocional de las personas que trabajan en él", han advertido.
En este contexto, han reclamado un cambio de modelo basado en la cobertura efectiva de las plazas vacantes, la creación de puestos estructurales suficientes y mejora de las condiciones laborales de la Medicina de Familia y Pediatría en Atención Primaria.