MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
La nueva ordenanza del Ruido del Ayuntamiento de Madrid permitirá la música en la calle aunque, según el PSOE, el 80 por ciento de los artistas callejeros no podrá realizar su actividad por las restricciones que introduce la norma, que será aprobada definitivamente en el Pleno de la próxima semana.
Después de que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, asegurara que no habría multas para los músicos callejeros, la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, ha insistido en este extremo en la comisión del ramo después de aceptar una transaccional de IU en este ámbito. Según la 'popular', "ninguna actuación musical (en la calle) requerirá de una autoridad administra previa menos la percusión y la amplificación".
Sin embargo, el portavoz socialista de Medio Ambiente, Pedro Santín, ha defendido que la nueva norma cae en una serie de "contradicciones" empezando por el apartado de la música en la calle ya que "dicen que no es necesario una autorización administrativa" pero luego, de la mano de la transaccional aprobada, "se prohíben las actuaciones de percusiones y de ampliación sonora". Esta medida conllevaría que "más del 80 por ciento de los artistas no podrá realizar sus actuaciones en la calle".
Santín ha opinado que la ordenanza de protección contra la Contaminación Acústica y Térmica está abierta a la "discrecionalidad" en su interpretación al constatar que un acordeón o una trompeta sí estarán permitidos en la calle pero una guitarra eléctrica no. "Entonces, ¿las palmas se pueden tocar en la calle o no? ¿Es percusión o no?", ha ironizado.
El socialista también ha defendido el establecimiento de límites cuando se perturbe el descanso vecinal o en zonas no habilitadas para esos fines, ya sean centros sanitarios o educativos, y siempre con el nivel sonoro como criterio a seguir. "Prohíba allí pero no se puede prohibir hacer música en la calle", ha defendido.
Botella, por su parte, ha defendido que la nueva ordenanza tiene como finalidad la apuesta por la convivencia ciudadana introduciendo novedades como la regulación de alarmas, el uso de megafonía en la calle, la carga y descarga, la recogida de contenedores y las fiestas particulares sin olvidar tampoco el botellón aunque no aparezca esta terminología como tal al no ser una expresión jurídica o académica, según la edil del PP.
Asimismo, el nuevo texto establece zonas de especial protección, como el entorno de residencias de mayores o centros sanitarios, contempla áreas de protección acústica y zonas saturadas por locales de ocio y promueve la limitación a nuevas implantaciones. Ana Botella ha subrayado que con esta ordenanza no se requisarán los aparatos musicales.
LA MÚSICA EN LA CALLE ES CULTURA, SEGÚN IU
A su vez, la portavoz de IU del ramo, Raquel López, ha defendido que la música en la calle "es cultura" y ha agradecido la introducción de enmiendas propuestas por su formación. A destacar el apartado destinado a locales de música en vivo, que por el momento se regirán por esta ordenanza hasta que se ponga en marcha un texto especial para ellos por sus condiciones específicas.
La principal crítica de la concejala de IU ha sido la disparidad de criterios en materia de sanciones. Y es que ha señalado que los automóviles son "el mayor foco de contaminación acústica" pero el nuevo texto, sin embargo, "criminaliza" ante todo la "conducta de los vecinos" debido a que la sanción para un coche molesto se mueve en una horquilla de entre 90 y 650 euros mientras que la de convivencia es de 750. "Eso es un desbarajuste", ha denunciado. A eso ha unido que con la Ley del Tabaco expulsan a los fumadores a la calle y allí pueden ser multados "por hablar". La opción es "recluirse en casa" pero ahí, de nuevo, pueden ser sancionados por ruido.