Archivo - Avión en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas - ENAIRE - Archivo
MADRID 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
El periodo vacacional de Semana Santa ha concluido con la gestión por parte de la Policía Nacional, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, de más de 3.700 vuelos con origen y destino fuera del espacio Schengen y alrededor de 900.000 pasajeros, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid en un comunicado.
El Sistema de Entradas y Salidas (EES), un sistema informático automatizado que permite registrar a los nacionales de países no miembros de la UE que viajan para una estancia de corta duración cada vez que cruzan las fronteras exteriores de cualquiera de los países europeos que utilizan el sistema, ha contribuido a una mayor seguridad en la identificación de los viajeros.
Desde hoy quedará plenamente establecido a nivel europeo este sofisticado sistema de control de pasajeros, que dará una mayor seguridad en la identificación de los viajeros.
Esta mejora de la infraestructura aeroportuaria se basa en la realización de la inspección fronteriza, sustituyendo el sellado de pasaportes por el registro electrónico.
NUEVO SISTEMA MEJORADO
Según destaca la Policía, este periodo vacacional ha sido un punto clave para demostrar la eficacia de este pionero sistema, ya que permite el registro electrónico de los nacionales de terceros Estados, no miembros de la UE, al cruzar las fronteras exteriores del espacio Schengen, y sustituye el sellado de los pasaportes.
Durante este periodo no se ha registrado ninguna incidencia relevante gracias, además, al refuerzo de personal que se ha producido en el Puesto Fronterizo, afrontando un aumento estacional del flujo de usuarios del EES.
AVANCE EN LA SEGURIDAD DE LA INSPECCIÓN FRONTERIZA
La gestión de más de 3700 vuelos ha supuesto casi un 30% del total de los vuelos programados por las distintas aerolíneas, habiéndose incrementado casi un 5% respecto al mismo periodo del año 2025, optimizando los controles en las fronteras exteriores europeas mediante la digitalización del registro.
Este avance sustituye el sellado manual de pasaportes por una validación biométrica que refuerza la integridad del cruce y garantiza una trazabilidad absoluta de los flujos migratorios.