MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
Madrid es la Comunidad Autónoma donde resulta más caro un entierro, con un coste medio que alcanza los 2.530 euros y algo más, 2.695 euros, si se opta por la cremación en lugar del entierro tradicional.
Según los datos publicados hoy por la Confederación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Madrid, CECU-Madrid, estos precios apenas han sufrido variación respecto 2007, aunque sí se percibe, coincidiendo con el Día de los Difuntos, un incremento entre un 40 y un 60 % de los precios de los ramos de flores en la última semana de octubre.
Respecto al féretro, los precios cambian en función de los materiales y los acabados: desde el féretro comercial de 18 mm de madera de chopo y tapizado interior de seda blanca con sudario al de lujo de 60 mm de roble y nogal, tapizado interior abullonado y nido de abeja.
Igualmente se pueden encontrar disparidad de precios dependiendo de los establecimientos donde se adquiera. Sin embargo, el precio medio de un ataúd ronda los 650 € incluyendo el acondicionamiento sanitario del cadáver.
Si se opta por el enterramiento hay que tener en cuenta que en realidad lo que se hace es pagar el alquiler de un nicho por diez años, puesto que los panteones son prohibitivos, indica CECU.
Pasado ese tiempo, los familiares tienen que buscar un lugar donde depositar los restos. Un nicho de uso inmediato y situado en una andana media no baja de los 475 euros, por lo que la cremación evita en parte este problema, pero también puede resultar más cara. La cremación de un cadáver sale, por termino medio, en unos 450 euros y el alquiler por diez años de un cenicero cuesta 190 euros. Algunos cálculos estiman que en España las cremaciones suponen ya un 30 % del total de los fallecimientos.
Por otra parte, también se empiezan a comercializar ya en el mercado diversos artilugios cuya característica principal es que son biodegradables tanto en agua como en tierra. Además de ser un método respetuoso con el medio ambiente tienen un precio muy asequible, entre 70 y 120 euros según los modelos.
El precio de los velatorios es muy diferente según localidades, pero la media no baja de 225 euros, mientras que el coche fúnebre el precio medio está situado en 300 euros.
Los gastos de gestión y certificación de defunción, expedido por el Colegio de Médicos, ofrecen una gran variedad dependiendo de cada provincia, pero el coste medio ronda los 115 euros en el caso de los gastos de gestión. Por último la tasa de inhumación tiene un precio medio de 175 euros
A esos gastos habría que sumar las coronas de flores, (unos 150 euros de media), la publicación de una esquela (alrededor de 400 euros dependiendo del tamaño) o la mesa de firmas que suele ascender a los 40 euros.
CONTRATAR UN SEGURO, ACONSEJABLE
Ante estas cifras la contratación de un seguro de deceso suele ser una práctica corriente y muy aconsejable, según la organización de consumidores. Se trata de una póliza que se paga anualmente, o por meses, que cubre todos los gastos que genera el fallecimiento.
La Confederación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Madrid subraya, por todo ello, que los familiares del difunto tienen derecho a contratar la empresa funeraria que más les convenga o interese con independencia de que tengan contratado, o no, un seguro de decesos.
Asimismo, todos los usuarios tienen derecho, con carácter previo a la contratación del servicio, a un presupuesto por escrito, de modo que tenga carácter vinculante para la empresa funeraria.
Las empresas de servicios funerarios deben tener una lista de precios con todos sus productos y servicios a disposición del público. El derecho del usuario a reclamar es el mismo que en cualquier otro servicio y con las mismas garantías. Las quejas y reclamaciones pueden presentarse ante las empresas funerarias (que tendrán hojas de reclamaciones a disposición del público), en unaasociación de consumidores o en una Junta Arbitral de Consumo.
Por otra parte, los féretros llamados de "maderón", que ya se comercializan, tienen notables ventajas con respecto a los tradicionales. En primer lugar son mucho más económicos. Además se trata de un ataúd reciclado, elaborado con cascara de almendra y moldeado como una caja estanca, con lo cual evita el uso del zinc que es altamente contaminante.