MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
La defensa de Carlos H.M., a quien se le atribuye la presunta autoría del doble crimen de la discoteca 'Heaven', ha expuesto en la presentación de su versión ante el Jurado Popular que enjuiciará los hechos que su cliente actuó la madrugada del 12 de enero de 2009 en legitima defensa para evitar que los porteros del local lo mataran a golpes tras una discusión iniciada a raíz de su vestimenta.
La Audiencia Provincial de Madrid ha comenzado el juicio contra Carlos M.H., alias 'El Cuchillos', por dos delitos de homicidio, tres delitos de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas. La Fiscalía de Madrid solicita una pena de 52 años de prisión.
Tras conformarse el Jurado Popular, las partes personadas han expuesto a los miembros del Tribunal su versión de lo ocurrido en la que fallecieron a tiros el portero Catalin S., conocido como 'Cata', y el relaciones públicas de la discoteca Joy Eslava Alejandro R. Además, resultaron heridas otras cuatro personas.
En contra del fiscal, la defensa del procesado ha mantenido que los hechos se produjeron para evitar que los porteros lo mataran a golpes y que la pistola se la encontró en el local. Según su versión, los 'puertas' del Heaven iniciaron una discusión con su cliente, lo que acabó en "una brutal agresión".
Además, ha defendido que los disparos se produjeron para impedir que lo mataran. Por ello, la abogada Ana Madera ha calificado los hechos como homicidio, con las eximentes completas de legítima defensa y miedo insuperable. De forma alternativa, ha planteado que se califique los hechos con las atenuantes anteriores, pero en su modo incompleto con la atenuante de arrebato y obcecación.
"Este pobre hombre tenía moratones, un diente arrancado y la cara hinchada", ha dicho y ha recordado que al entorno de la víctima se les abrió una investigación en alusión a la causa que desmanteló una banda liderada por búlgaros.
"Naturalmente le dieron una paliza. Y se la dieron ellos. La Policía no le tocó", ha expuesto. "Él era uno y ellos nueve. Pues claro que disparó porque le hubieran matado. No es la primera vez que nos encontramos con un portero que hace eso. Era una cacería", ha concluido.
CON LA INTENCIÓN DE MATAR
En la exposición de su acusación, el abogado Alejandro Condor, que defiende a los familiares de 'Cata', ha negado que el móvil del crimen fuera un enfrentamiento entra bandas por el control de la seguridad en las discotecas madrileñas. Al igual que el fiscal, ha rechazado que el procesado recibiera una paliza a manos de los porteros.
En su caso, el letrado ha defendido que se produjo un asesinato, ya que los disparos se produjeron con un arma que estaba escondida. Por ello, su cliente no se pudo defender, siendo disparado "a traición". "No hubo ningún tipo de pelea en la discoteca, Y se va a mostrar en virtud de la prueba. Esas lesiones se produjeron cuando se terminaron todos los disparos", ha recalcado el abogado.
De igual modo, la abogada que defiende a dos de los heridos ha recalcado que sus clientes arriesgaron su vida para impedir que el acusado volviera a repetir los hechos.
"Consiguieron detenerlo. Y en ese momento, mi cliente recibió un tiro en la espalda. Y ahí, llegó la Policía. Nadie le perseguía con una pistola. Iba con la intención de matar a todo el mundo que se le pasaba por delante", ha reseñado y ha criticado que se trate de vincular a las víctimas con mafias por sus músculos, cuando el violento fue el acusado.
RELATO DE LOS HECHOS
Según el fiscal, el procesado se presentó sobre las 2.30 horas del 12 de enero de 2009 en la discoteca 'Palace', situada en la calle Priora, y una vez en el interior comenzó una discusión con uno de los porteros, Catalin S.C., a quien disparó un tiro en el cuello y en el abdomen. El portero murió en el acto.
Tras ello, disparó contra Roger L.U., un cliente de la discoteca que pretendía huir del lugar. Asimismo, descerrajó tiros contra Aurelian A., Virgil D., Abraham R. y Alejandro M.R., quien falleció. El procesado, quien utilizó una pistola marca Glock, carecía de licencia de armas y de la correspondiente guía de pertenencia.