MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
El antiguo profesor Jesús Iglesias Rodrigo, que impartió en el curso 2006/2007 clases de diversas asignaturas en el colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, negó hoy en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid los abusos sexuales que se le imputan sobre dos menores de 8 años, aunque admitió que fotografió a uno de ellos sus partes íntimas.
La Sección Cuarta comenzó esta mañana a juzgar a Iglesias Rodrigo, quien se enfrenta a 14 años de cárcel por dos delitos continuados de abusos sexuales y otros dos de pornografía infantil. La Fiscalía de Madrid sostiene que el ex docente realizó entre enero y junio de 2007 diversos tocamientos a los niños, valiéndose de su condición de tutor.
El procesado daba clases de Educación Física, Lengua y Conocimiento del Medio. Además, ejercía de tutor del curso de 4º de Primaria en el que cursaban sus estudios los menores a los que supuestamente vejó. También realizaba actividades extraescolares vinculadas a los menores del centro, como fútbol, campamentos y viajes al extranjero.
El proceso judicial contra el acusado se inició tras una denuncia interpuesta el 5 de junio de 2007 por el padre de uno de los niños agredidos, que hoy es el abogado de ambos. Su hijo le contó que el profesor de gimnasia le había realizado diversos tocamientos y le había fotografiado sus órganos genitales. A principios de septiembre, los padres de otro alumno de 8 años denunciaron hechos similares. El día 14 de ese mes, el Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid decretó su ingreso en prisión provisional.
En su comparecencia, en la que sólo respondió a las preguntas de su abogada, el acusado manifestó que "jamás" aprovechó los exámenes que realizaba a los alumnos para abusar de una de sus víctimas y adujo que le colocaba en la primera o segunda fila de la clase. Frente a ello, la fiscal mantiene que "al menos en cinco ocasiones, cuando éstos estaban concentrados y tenían prohibido mirar hacia atrás, colocó al menor al final de la clase para poder, cada vez que se acercaba al mismo so pretexto de estar vigilando, tocarle los genitales".
Con semblante tranquilo, el acusado contó que el entorno familiar de este niño no era "el más adecuado" y aseguró que los servicios sociales del distrito de Chamberí tuvieron que intervenir en alguna ocasión. "El niño no traía libros ni cuadernos. Me dijo que la pareja de su madre le quitaba el material escolar", dijo.
"EL DÍA DE LOS EXÁMENES, NO"
En el caso del otro menor, el antiguo profesor dejó traslucir a través de sus palabras que podría haber abusado de este alumno. Al ser preguntado sobre si le realizó tocamientos, respondió: "el día de los exámenes, no". No obstante, admitió que le fotografió sus partes íntimas en el gimnasio del centro escolar.
"Sujeté el móvil con la mano derecha y con la izquierda le bajé el pantalón", relató. "Borré la foto cuando fui consciente de lo que había hecho. Me daba vergüenza de mí mismo. Fue una sensación muy extraña. Me sentí sucio. Me sentí mal", confesó a la Sala.
Respecto a si almacenaba material pornográfico en su ordenador, insistió en que "no era consciente" de las fotografías que se encontraron en la CPU incautada en su domicilio, arguyendo que se trataba de un ordenador de trabajo de su hermano. En el volcado de archivos, la Policía Judicial halló imágenes de menores, las cuales fueron compartidas por otros equipos informáticos.
"EL COLEGIO ME QUISO COMPRAR"
Con lágrimas en los ojos y visiblemente nerviosa, la madre de uno de los niños relató al tribunal que durante meses notó que su hijo presentaba un comportamiento extraño. "Tenía muchos cambios. No quería que le tocara. Se volvió agresivo. Del día a la mañana se transformó", recordó la testigo, quien comenzó a sospechar de los abusos sexuales, una vez que otras madres le comentaron a las puertas del colegio que Jesús estaba acusado de realizar tocamientos a otro menor.
"Ese día pregunté a mi hijo. Me lo negó todo a capa y espada", recordó, añadiendo que poco después le confesó: "sí mamá, Jesús me ha tocado. En los exámenes me poyaba el codo y me tocaba". "Me dijo que le amenazó con hacerle daño", contó. Además, apuntó que su hijo le reveló que había otros niños que sufrían tocamientos por parte del docente. "Me dio una larga lista de nombres. Pero pensé que los padres debían saberlo por boca de sus hijos", dijo.
Tras saber que el tutor estaba imputado por otro caso, la mujer se puso en contacto con los padres del otro menor, puesto que no sabía como afrontar la situación. "Jamás pensé que esto me iba a pasar. No sabía lo que hacer. Estaba sola y necesitaba pautas a seguir", adujo entre sollozos.
Además, criticó que el colegio no le ofreciera ninguna ayuda ni tratamiento psicológico para su hijo. "El colegio se preocupó sólo de cubrirse las espaldas. Tenía una deuda y la cancelaron. Me tantearon con darme trabajo y a mi casa llegaban recibos pagados. El colegio me quiso comprar", espetó. Tras concluir la vista, la mujer bramó al acusado "degenerado de mierda".
"NO HABÍA CAUSAS PARA AMPARAR SU DESPIDO"
Por otro lado, la directora de Las Esclavas, Margarita Rivera, explicó que el centro reincorporó a Iglesias Rodrigo en septiembre de 2007 porque el juez no había decretado medida cautelar alguna de alejamiento ni del colegio ni del menor afectado.
"No había causas para amparar su despido", alegó la responsable del colegio, quien subrayó que hasta entonces ningún padre se había quejado de su comportamiento.
"Jesús era un profesor muy valorado en el centro. Tenía unas aptitudes educativas muy buenas. De hecho, se le contrató a petición de los padres de los niños que entrenaba en el equipo de fútbol del colegio", recalcó.